La jefa de gabinete del MEF defiende la urgencia del proyecto de ley de sustancia económica. Explica cómo esta normativa busca modernizar el sistema fiscal...
- 29/03/2010 02:00
PANAMÁ. Estipendio es la tasa pecuniaria fijada por la autoridad eclesiástica y que dan los fieles al sacerdote para que aplique la misa por una determinada intención.
Al cierre de la Semana Mayor, es decir el próximo Domingo de Pascua o Resurrección, entrará en vigor un decreto emitido por la Conferencia Episcopal Panameña, mediante el cual se regula esta actividad.
Sin entrar en mayores detalles la Iglesia Católica, según consta en Panorama Católico (el ente informativo de esta congregación), revela detalles inherentes a esta regulación.
La intención es evitar hasta la más pequeña apariencia de negociación y comercio en la celebración de la misa y en la administración de los sacramentos, los cuales no deben negarse por cuestiones económicas.
Se establece que la retribución por la aplicación de la misa será de 5 dólares. La tabla de aranceles por la administración de los sacramentos se fija en: 10 dólares para el bautismo; 5 dólares para la confirmación; $30 para matrimonios y 20 dólares para funerales.
Igualmente se aclara que los aranceles señalados “podrán ser gravados con costos adicionales en función de los servicios que presten las parroquias y de los materiales que deban ser usados sea en la preparación o en la celebración de los sacramentos”.
Al obispo diocesano corresponderá establecer normas para determinar el destino de las ofrendas recibidas de los fieles en ocasión de determinada función parroquial y la retribución de los clérigos que cumplen tales funciones.
En este punto, la Conferencia Episcopal Panameña dispone que el sacerdote que celebra la misa o el clérigo que administra el sacramento sólo recibirá el equivalente a un estipendio o a un arancel, yendo el resto del dinero al fondo económico de la parroquia, “a no ser que el obispo diocesano prevea otro destino”.
El decreto lleva la firma del presidente de la máxima autoridad de la Iglesia, monseñor José Luis Lacunza, y del arzobispo metropolitano electo y secretario de la CEP, monseñor José Domingo Ulloa.