Mercado móvil en Panamá: Operador Virtual busca romper concentración

Ante la presión de Acodeco por mayor competencia en el país, los Operadores Móviles Virtuales surgen como la solución para diversificar la oferta móvil

El mercado de las telecomunicaciones en Panamá atraviesa un momento de alta concentración tras la consolidación de dos únicos operadores de red. Ante este escenario, la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) recomendó formalmente a la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP) la implementación de los Operadores Móviles Virtuales (OMV). Pero, ¿qué son exactamente y por qué podrían ser la llave para mejores precios y servicios?

¿Qué es un OMV?

A diferencia de las empresas tradicionales, un OMV no posee antenas ni espectro propio. Su modelo se basa en un contrato para “alquilar” la infraestructura existente y revender el servicio bajo su propia marca. Es una figura común a nivel mundial; un ejemplo mediático es PilloFon, la operadora del youtuber Luisito Comunica en México, que utiliza este esquema para ofrecer planes personalizados.

Radiografía regional: El éxito en números al cierre de 2025

El panorama de los OMV en América Latina ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad consolidada. Según el reporte especializado de Mobile Time Latinoamérica, la región finalizó el año 2025 con una cifra récord que supera los 200 operadores activos, los cuales gestionan en conjunto una base que ronda los 30 millones de líneas en servicio. Este crecimiento no es casual; responde a una tendencia donde el usuario busca alternativas ante la consolidación de las grandes redes tradicionales.

México se mantiene como el referente indiscutible y el mercado más exitoso de la región. De acuerdo con datos del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y análisis de consultoras como NiCE publicados en El Economista, la participación de los OMV en suelo mexicano escaló desde un marginal 0.8 % en 2015 hasta rozar el 15 % en 2025. En términos de usuarios, esto se traduce en más de 15 millones de suscriptores, liderados por gigantes como BAIT (de la cadena Walmart) y propuestas disruptivas como PilloFon, que han demostrado que la telefonía puede ser un servicio de valor agregado para el sector minorista.

Por su parte, Colombia y Brasil muestran dinámicas de crecimiento sostenido que Panamá observa con atención.

En el mercado colombiano, la base de operadores virtuales alcanzó los 5.7 millones de líneas al cierre del año pasado, destacando el desempeño de Móvil Éxito, que ha sabido capitalizar su cercanía con el consumidor en los puntos de venta.

En Brasil, aunque la cuota de mercado es del 2.8 %, la cifra absoluta es impresionante con 7 millones de usuarios. En este país, el motor ha sido la entrada de sectores financieros, con casos como NuCel de Nubank, que utilizan la telefonía para fidelizar a sus clientes bancarios.

Este avance regional, sin embargo, no ha estado exento de dificultades que sirven de advertencia para el posible modelo panameño. El gran reto compartido durante 2025 ha sido la sostenibilidad económica frente a los altos precios mayoristas y la necesidad de mejorar la atención al cliente. Como señaló Ingrid Imanishi de NiCE, a El Economista, el éxito inicial por factor precio se erosiona rápidamente si la empresa no invierte en plataformas tecnológicas que retengan al usuario. En última instancia, la experiencia en estos países confirma que el apoyo de los entes reguladores es el ingrediente final para que estas cifras sigan creciendo en 2026.

Los retos: Más allá de la burocracia

Para que Panamá replique estos casos de éxito, no basta con la intención. Expertos en tecnología coinciden en que la ASEP debe establecer parámetros claros si esta figura se va a masificar. Los desafíos principales son:

Regulación de precios mayoristas: Como advierten especialistas de Abratual en Brasil, el precio que el dueño de la red le cobra al OMV debe ser significativamente más bajo que el precio al minorista, para que el negocio sea viable.

Atención al cliente: Según NiCE de México, el reto para 2025 y 2026 es la retención. Muchos usuarios vuelven al operador tradicional si el OMV no cuenta con plataformas robustas de soporte técnico.

Habilitadores (MVNE): La presencia de empresas intermediarias que faciliten la tecnología a marcas no telefónicas (como supermercados o bancos) es vital para una expansión rápida.

La presión por el “Tercer operador”

“Desde hace dos años la gente en redes sociales está pidiendo un tercer operador”, comentó a La Estrella de Panamá un experto del sector de tecnología. Sin embargo, la construcción de una red física desde cero es costosa y lenta. Los OMV ofrecen una alternativa inmediata: aprovechar la capacidad ociosa de las redes actuales de Tigo y +Móvil para inyectar competencia.

Aunque en países como Colombia, los OMV van ganando terreno, el reto es la falta de un marco regulatorio diferenciado, ya que se les exigen las mismas cargas que a un operador con red, limitando su crecimiento, según TrendTIC.

Con la sugerencia de la Acodeco a la ASEP, Panamá tiene ahora la oportunidad de aprender de estas lecciones regionales para asegurar que la entrada de marcas virtuales no sea solo un “hype”, sino un beneficio real para el bolsillo del consumidor panameño.

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