Comercios que aún entregan bolsas plásticas y consumidores que las exigen reflejan los desafíos pendientes para el cumplimiento de la normativa ambiental...
- 06/02/2014 01:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️LA CHORRERA. Un olor insoportable debido al derramamiento de aguas servidas en el mercado público provisional de La Chorrera, ubicado a un costado del Juzgado Seccional de Menores, en la barriada Santos Jorge, es la razón por la que los arrendatarios de la sección de sastrería y zapatería no ocupan la estructura habilitada por la alcaldía.
Kabiria Díaz es modista y llega a su local desde las siete de la mañana, pues tiene una gran cantidad de pedidos de faldas que debe entregar antes del inicio del año escolar. Ella tiene que soportar el mal olor por al menos cinco horas, porque su lugar de trabajo está situado a menos de cien metros del sistema de alcantarillados del mercado.
Solamente hasta las doce medio día Kabiria y seis arrendatarios, de 24 espacios existentes, permanecen en sus cubículos. La situación le ha hecho perder la entrega y adelanto de trabajo debido al mal olor que emana de las estructuras del mercado, construido a través de la Oficina de la Cadena de Frío, porque el sistema por donde corren las aguas servidas son cunetas abiertas.
PROBLEMAS INTERNOS
Pero si en la parte exterior ocurre esto, dentro del mercado provisional arrendatarios como María Álvarez señalan que están a punto de abandonar el lugar debido a la poca afluencia de personas que llegan a comprar, en gran parte debido a que la administración alcaldicia aún no ha desalojado a los vendedores de legumbres que se apostan en la servidumbre del centro del distrito. Además, falta informar a los clientes y usuarios sobre la ubicación del mercado provisional.
Álvarez, quien aseguró que la ganancia obtenida en el mes de diciembre la invirtió en el nuevo lugar, dijo que durante el pasado mes de enero las ventas se han ido al piso, a pesar de que la Cadena de Frío les vendió la idea de un lugar más acogedor y con mejor salubridad, lo que no ha servido a los que allí pagan su alquiler.
Indicó que en el viejo mercado una buena venta se hacía los días lunes, miércoles, viernes y sábado, cuando sacaban la inversión diaria y les quedaba ganancias, pero en este lugar todos los días son iguales, pues los que más compran son los adultos mayores que ahora deben caminar más o gastar en taxis.
Indica que en esa estructura existen problemas como falta de luminarias porque más de 20 focos se han quemado, lo que ha llevado a algunos de la sección de carnes a colocar bombillos para poder realizar los cortes de carne desde las tres de la madrugada. Además, hay problemas con las neveras del cuarto frío, donde solo una funciona y no hay un nivel de enfriamiento adecuado. También menciona la gran cantidad de moscas que se introducen y los charcos de agua que se forman en el piso que no posee baldosas.
PUNTOS DE VISTA
Para Euribiades Reyes, en cuanto a salubridad el mercado provisional está mucho más limpio, pero en cuanto al movimiento de personas es muy poco, lo que en gran parte se debe a la mala información que ha tenido el pueblo chorrerano, a quienes no se les ha distribuido propaganda que les indique que el mercado está en funcionamiento, para que asistan a comprar. ‘Hace falta apoyo a los vendedores, yo tuve que caminar para llegar, pues la parada de buses no está tan cerca’, relata.
Marlenis Sáenz, por su partes, señala que muchas personas no saben dónde está ubicado: ‘Yo me enteré de su ubicación porque soy clienta de varios vendedores, pero las personas que van esporádicamente no; además, está la venta de los productos en la calle y esta gente está perdiendo porque en vez de estar todo en un mismo lugar que es el mercado, se encuentran los vendedores en cualquier esquina’.
‘El local está muy escondido y el olor que se siente allá hace que uno no quiera ir’, opinó Geovani González.