"Gobierno S.A", el nuevo modelo para la administración pública

  • 05/02/2015 01:00
La institución, creada en 1961, ha sido cuestionada en los últimos años por el mal servicio

La propuesta de reestructurar el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), lanzada por el ministro de Economía y Finanzas, Dulcidio de la Guardia, durante el Foro Nacional para la Competitividad, la semana pasada, no solo abre el debate sobre el futuro de la entidad, sino también el de un sistema de gestión pública con ramificaciones privadas.

Dos entidades de servicios públicos funcionan actualmente bajo el esquema de sociedad anónima (S.A.), la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A (Etesa) y Tocumen, S.A.

En tanto, los corredores (Norte y Sur), que iniciaron como parte del sector privado, terminaron en la administración pública bajo la misma estructura.

Ahora, el ministro De La Guardia plantea aplicar este modelo al IDAAN, entidad con la función eminentemente social de suministrar el servicio de agua potable.

La propuesta aún no está en blanco y negro. Lo que analiza el IDAAN en estos momentos es el anteproyecto de ley presentado durante el gobierno pasado, que crea la Autoridad del Agua, tomando como referencia el esquema de la Autoridad del Canal de Panamá.

EL DILEMA DE LA S.A.

El Consejo Nacional de los Trabajadores (Conato), tradicionalmente opuesto a todo lo que sea o parezca privatización, se reunió el lunes pasado para analizar la propuesta.

Según César Berbey, secretario general del IDAAN, la propuesta no puede ser interpretada como un intento de privatizar la institución.

Para Berbey, la estructura legal de una sociedad anónima no necesariamente implica una privatización y la prueba es que las empresas estatales con esa denominación funcionan con un capital cien por ciento estatal.

En el fondo, dice el funcionario, lo que se busca es una entidad más ágil y flexible, que brinde a los panameños un servicio de agua potable de mejor calidad.

Tanto el Conato como la Asociación de Empleados del IDAAN, han advertido de que estarán atentos contra cualquier intento de privatización. Mientras, esperan ver la propuesta en papel.

Según Aniano Pinzón, coordinador del Conato, la solución de los problemas de entidades como el IDAAN no está necesariamente en pasar por un cambio de modelo, sino en hacer más eficientes sus actuales estructuras.

‘El problema del IDAAN es que siempre ha estado bajo la lupa política y nadie ha pensado en resolver el tema del agua’, dijo.

Pinzón alega que la figura de la sociedad anónima no es garantía de que se solucione el grave problema de la corrupción.

Como ejemplo, citó el caso de Tocumen, S.A., envuelta en el escándalo por contratos irregulares, adjudicados durante el gobierno pasado, a empresarios.

‘La experiencia reciente demuestra que la sociedad anónima no necesariamente es la solución al problema’, recalcó.

El abogado Ernesto Cedeño, especialista en derecho público, no le ve mucha viabilidad a que el IDAAN sea convertido en una sociedad anónima porque la palabra en sí conlleva un elemento lucrativo y de pérdida de la solidaridad.

El servicio del IDAAN, por su naturaleza, debe tener un componente de solidaridad porque no toda la población está en la misma condición económica. Todo lo que funciona como sociedad anónima termina tercerizando servicios.

Juan José Amado, exdirector del IDAAN, estimó que lo más importante es que la institución tenga autonomía financiera. Tocumen, S.A. funciona porque tiene negocios rentables, como los alquileres de los locales, mencionó.

En el IDAAN, el escenario es distinto, porque tiene una alta morosidad y la culpa es de ambas partes.

Amado insiste en que si bien gran parte del país goza de servicio de agua las 24 horas del día, hay sitios donde llega ‘a cuentagotas’. ‘¿Con qué moral puede el IDAAN cobrar el servicio en esos sitios, donde el servicio no llega?’, dice.

Berbey alega que la estructura del IDAAN le otorga autonomía financiera, pero, en el fondo, sigue dependiendo de la burocracia estatal para realizar inversiones.

Adicionalmente, la institución sigue cobrando la misma tarifa por el servicio desde hace 30 años, aun cuando los gastos de operación han aumentado.

‘No es una tarea fácil’, recalcó, e insiste en que se busque un modelo de gestión que mejore el servicio.

Para Amado, lo importante no es que sea sociedad anónima o autoridad, sino que la entidad realice las inversiones necesarias para solucionar la falta de agua.

El Gobierno planea invertir en el IDAAN $1,200 millones en este quinquenio, lo que no solo deberá mejorar el servicio de agua potable, sino todo el sistema de alcantarillado.

Rafael Mejía, de la Asociación de Empleados del IDAAN, aunque acepta que la gestión del IDAAN debe ser mejorada, espera que un nuevo modelo no afecte a los 3,000 trabajadores.

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