‘Marty Supreme’: Timothée Chalamet rompe el molde del biopic

  • 09/02/2026 00:00
Lejos de ser un biopic convencional, Marty Supreme es una comedia dramática intensa que explora la ambición, el narcisismo y las contradicciones del éxito a través del personaje interpretado por Timothée Chalamet, en una historia inspirada libremente en el campeón de tenis de mesa Marty Reisman y cargada de relaciones complejas, excesos y alto voltaje emocional

Si usted creyó al ver el cartel de la película ‘Marty Supreme’ que se iba a tratar de otra biografía cinematográfica al uso, piénselo dos veces. Lo que aparenta ser una semblanza del campeón de tenis de mesa – un deporte al que algunos le discuten su potencial de ser equiparado a otras disciplinas como el fútbol o el boxeo – es una comedia dramática que, desde la primera escena, no deja de ser un filme de alto voltaje para quien tiene la oportunidad de verla en los cines del país.

Inspirada libremente en la historia del jugador de tenis de mesa Marty Reisman y protagonizada por Timothée Chalamet, la cinta de John Safdie no escatima detalles a la hora de describir a un personaje que si bien tenía un talento único e indomable, poseía una ambición y un narcisismo que, a ratos, le suponían entrar en conflicto con su familia y amigos en busca de su meta por convertirse en el mayor jugador de tenis de mesa dentro y fuera de los confines de Estados Unidos.

A menudo se dice que el camino de éxito es sufrido, que implica muchos obstáculos por atravesar y que nadie – salvo que sea un milagro extraordinario – saborea los frutos de su esfuerzo de la noche a la mañana.

Si bien el camino de Marty Mauser (el nombre que adquiere el protagonista de esta película) no estuvo lleno de rosas, este tuvo entre su estuche de herramientas diversas actitudes como la constancia y la perseverancia, así como la soberbia, la codicia y la deshonestidad para salir siempre con la suya aunque ello implique el crecimiento profesional por medio de modos ilegítimos sean estos el robo, la estafa y la manipulación psicológica.

La ruta de Marty Mauser hacia el éxito no solo está repleta de diversas vivencias extremas como el caer desde varios pisos mientras se bañaba en la habitación del hotel en la que se refugió al huir de la policía, sino de relaciones humanas complejas y – en algunos casos – peligrosas.

Por ejemplo, la ambición por el dinero y la lujuria hacen que el destino lo junte con la actriz adinerada Kay Stone (personificada por Gwyneth Paltrow), de quien se aprovecha por su posición económica y, en especial, por estar casada con el empresario Milton Rockwell. A este último, Mauser no dejaría de jugarle malas pasadas, al punto que Rockwell le dará un castigo ejemplar a cambio de que financie su ida a una competencia importante en Tokio (Japón).

Por otro lado, está su amor de toda la vida Rachel Mizler (interpretada por Odessa A’zion) a quien en el principio de la película vemos protagonizando junto a Marty una escena romántica apasionada. Quedando finalmente embarazada, Mizler ve como su amigo de toda la vida se desentiende de la criatura que lleva en el vientre. Sin embargo, Mizler aparca esa desilusión por momentos, dispuesta a ayudar a su amigo de la infancia – también padre de su hijo – en sus fechorías con las que busca financiar sus viajes al extranjero.

Otra agraviada en esta historia es la madre de Marty Mauser, Rebecca Mauser, quien es frecuentemente objeto de los desaires y desencuentros de su propio hijo. Aquí podemos ver a una Fran Drescher, quien si bien es conocida por ese semblante cómico característico de su paso por la comedia de antaño ‘La Niñera’, también reafirma una vez más que puede interpretar otro tipo de producciones más allá de la comedia como el drama o el suspenso.

En su reseña, el diario estadounidense The New York Times deja claro que ‘Marty Supreme’ no es de esas producciones que son capaces de aleccionar de forma anodina a sus espectadores sobre el buen actuar que deben conservar en la vida, al querer conseguir sus metas. Más allá de eso, la película aborda temas importantes como la identidad judía, la familia, la comunidad, la clase social, la asimilación y el éxito según el rotativo neoyorquino.

“No es didáctica ni da lecciones de vida, al modo piadoso y regañón de muchas películas independientes estadounidenses. Sus ideas son inseparables de su realismo, con sus muchas capas, texturas exuberantes, furor anárquico, apartamentos míseros, calles atestadas y vida tenaz y palpitante”, puntualizó Manohla Dargis del NYT.

Lo que hace de ‘Marty Supreme’ una producción cinematográfica interesante no es solo el hilo narrativo que se va desarrollando conforme vemos al joven Marty Mauser transformarse en una leyenda, detalles que a menudo podrían pasar desapercibidos también juegan un rol importante. Aspectos como la banda sonora o la escenografía son esenciales a la hora de entender una historia que se constituye en una mescolanza entre la fortuna y la desdicha.

Mientras por un lado podemos ver que Marty Mauser tuvo que practicar en los bajos subterráneos de Nueva York al practicar un deporte ignorado por muchos, por el otro nos podemos sentir parte de la historia con la banda sonora compuesta por distintos grupos de rock y synth-pop como Tears for Fears, Alphaville o Peter Gabriel. Unos temas que apelan a aquellos espectadores que forman parte de una generación en la que floreció este tipo de música.

Una oportunidad para Timothée Chalamet

Una de las razones por las cuales ‘Marty Supreme’ ha sido una de las más esperadas del año se fundamenta en la expectativa del público por ver al actor estadounidense Timothée Chalamet brillar en registros aún más retadores como lo es la personificación de un campeón deportivo ambicioso y narcisista. En este sentido, la película acumuló nueve nominaciones a los Premios Óscar de este año. Una de ellas es para Chalamet, quien es nominado a Mejor Actor.

Una de las claves del éxito de Chalamet en esta película nos la podría brindar su propio director Josh Safdie quien confirmó la mística de trabajo del actor en una entrevista concedida a la revista española especializada en cine Fotogramas. Safdie también confirmó que escribió el guion de la película, pensando exclusivamente en Chalamet.

“Lo conocí antes de que se estrenara ‘Call Me by Your Name’, y me sorprendió porque Timothée Chalamet aspiraba a mucho más, no se conformaba. Tenía una visión muy ambiciosa de sí mismo. No estaba aún donde quería estar, era un chico que soñaba a lo grande”, afirmó el cineasta.

Gane o no ese Óscar, lo cierto es que Chalamet sigue siendo una parte indiscutible de la conversación cinéfila.

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