Estreno de 'Do Curiba' en recital ‘Viva Panamá’

La velada musical organizada por Funsincopa que se transmitió a través de sus redes sociales el pasado sábado, se presenta hoy y mañana en televisión. La historia de la colaboración entre Gregoire Igert y el emberá ‘Cocoloti’

El Escenario virtual de Funsincopa www.funsincopa.org y el canal de Youtube Fundación Sinfonía Concertante de Panamá fueron el escenario de presentación de los músicos que, a beneficio del programa de filarmónicas de la Fundación Sinfonía Concertante se presentaron el pasado sábado 14 de noviembre.

Quienes quieran repetir la experiencia y aquellos que el sábado no tuvieron la oportunidad de escuchar el recital disfrutarán de su retrasmisión el 18 de noviembre a las 9:30 pm y el 19 de noviembre a las 6:00 pm en el programa "Somos Cultura 247" por TV PLUS 46 Cable Onda, 35 Cable and Wireless y Radio Plus 88.9 FM.

Viva Panamá ofrece un variado repertorio de música con raíces panameña con tradicionales piezas folklóricas y música popular panameña con el toque especial de la música de cámara. Participan de esta cita los profesores René Rivera (trompeta), Víctor Mata (violín), Susana Salas, (violín), Stefany Sarmiento (violín), Alby Sánchez (violín), Jessica Palacios (viola), Gisselle Burgos, (violoncello), Marcela Méndez (flauta), Diego Burgos (oboe), Gabriel Flores (clarinete), Isaac Casal (violonchelo) y Luis Casal (violín). Mientras que los artistas invitados son: Graciela Núñez (violín), Joel León (Guitarra), Daniel Agudo (fagot), Mónica de la Hoz (viola), Alfredo Hidrovo (tambores), Juvenal Correa-Salas (piano),Ricardo Zúñiga (contrabajo), Eduardo Guerrero(flauta alto), Ian Herrera (flauta),Ana Tribaldos (flauta), Bruno Quiróz (flauta), Eivar Pulido (flauta, Dafne Guevara (piccolo) y Rodrigo Mckay (guitarra)

Además, tendrá la oportunidad de escuchar la pieza “Do Curiba”, Un Canto Emberá del compositor francés Gregorie Igert, comisionada por Isaac Casal para su grupo Ensemblast, que visita dos temas de la cultura ancestral panameña, uno Emberá (Do Curiba) y otro Congo (el diablo tun tun), mezclándolos en forma de tema y variaciones para hacerlos crecer bajo varios tipos de climas musicales : salsa, jazz, blues y clásico.

El encargo

Gregoire Igert vivió en Panamá por más de dos años, fungió como secretario de la embajada de Francia, pero también aprovecho su estancia en el país como músico compositor aprendiendo de su cultura y aprovechando cada oportunidad para conocer más sobre las raíces de su gente. Así, presentó durante la Jornada Mundial de la Juventud la obra “Ya amaneció”, inspirada en un tambor norte, en una velada musical cuya figura principal fue el violoncelista francés Sébastien Hurtaud acompañado por un ensemble de cuerdas de la Funsincopa, dirigida por el maestro Víctor Mata.

También estrenó la obra “Tango Emberá” en junio de 2019 durante la celebración del Festival Alfredo de Saint Malo. No fue nada extraño que a Igert, de vuelta en Francia y atendiendo una clase de perfeccionamiento en composición del compositor francés Régis Campo en la Escuela Normal de música de París, Alfred Cortot, le fuera comisionada una nueva pieza. Y es que Ensamblast, cuarteto dirigido por Isaac Casal no guarda una formación usual, lo que implica que requieren de arreglos musicales hechos prácticamente a medida. Pero viéndolo de otra manera, “ellos no ven esta situación como un problema, más bien como una oportunidad de hacer pedidos a compositores y esto va con la política del grupo de explorar repertorio latinoamericano tradicional, renovándolo con composiciones de autores latinoamericanos que se interesan en revisitar esta música”, cuenta Igert a La Estrella de Panamá. Claro está, él es un caso atípico pues es francés. “Lo que pasa conmigo es que viví en Panamá, me enamoré del país y su música, me puse a escribir y ahondar en mis conocimientos y relaciones en este ámbito”, explica.

En ese andar, Igert estableció tengo lazos de amistad muy fuertes con algunos indígenas emberá, al punto de ir en busca de uno de los últimos expertos de la tradición musical emberá, Emiliano Caisamo, también conocido como ‘Cocolotí’, hasta Mogué, Darién. Lo grabó tocando flauta, tambor, cantando con su orquesta y también conversando con él sobre la historia de la música emberá.

Gregoire Igert junto a Emiliano Caisamo, también conocido como ‘Cocolotí’.

“Fui a verlo una vez solamente y fue toda una expedición, pero retomé contacto con él a la distancia y nos hablamos algunas veces, supe que había podido escuchar el “Tambo emberá”, que fue la primera obra que escribí en Panamá sobre la música emberá. Él sabía también que había escrito una obra sobre “Do Curiba” solo que yo esperaba tener una grabación bien hecha para enviársela, yo tenía una versión computarizada del programa con el que trabajo, lamentablemente él falleció así que no pude mostrarle ni siquiera la versión computarizada”, lamenta. “Cocolotí” falleció el 7 de octubre de este año, víctima de la pandemia del covid-19.

“’Cocolotí’ era un personaje”, reconoce Igert. Era visto por los propios emberá como el último en conocer la música emberá en todos sus aspectos ancestrales. Hoy en día, obviamente hay muchos músicos emberá, cada vez que vas a una comunidad tienes a los músicos tocando, es una enseñanza que se transmite entre todos, y ‘Cocolotí’ pasó su vida formando a jóvenes en su comunidad; él cuidaba mucho de esto y tenía muchos recuerdos al respecto”, dice el compositor con conocimiento de causa. LA prueba, una entrevista, de media hora, en la que el indígena habla sobre su música ancestral y que está disponible en el canal de Youtube del músico.

“No tuvo ningún recelo en compartir sus conocimientos”, asegura el francés. “Algunos indígenas son muy cautelosos en compartir las cosas que son importantes para ellos, pero los emberá de manera general no son así y con él no fue así”, sostiene.

“Lo que me alegra es que en medio de esta catástrofe de que él se haya ido es que nuestra última conversación fue muy chistosa y ambos cantamos el tema ‘Do Curiba’. Él estaba en La Palma, Darién, a medio camino de su aldea, Mogué y yo estaba en el tren de periferia en París con las manos llenas de compras y mucha gente alrededor mío, pero igual canté junto a él, fue un momento muy chistoso”, recuerda.

La obra

Este año, por todo lo que nos ha traído y lo que se ha llevado, será inolvidable. Pero en medio de tantos cambios y ajustes, la vida ha debido seguir adelante. El encargo de Igert, inicialmente para el Festival Alfredo de Saint Malo de este año ha tenido un momento de estreno diferente. Su creación tampoco fue lineal. “La pieza trabajé poco más de una semana en febrero y luego la retomé como por el 20 de junio hasta el 8 de agosto, el período de julio fue muy intenso”, rememora el compositor.

Igert quería escribir una obra a partir de una canción emberá. Recibió unas grabaciones de varias canciones interpretadas por “Cocolotí” y se decidió por “Do Curiba”. Pero cuando ya había empezado a escribir recibió un video de una de las tradiciones de las fiestas congo en Colón. Un diablo bailaba en la calle y se escuchaba de fondo “El Diablo tun tun”. “Quedé fascinado por el calor de las voces, por el baile y el disfraz”, cuenta Igert. Acto seguido, buscó información sobre la simbología de estas tradiciones, creció su interés y “me llegó la idea de usar el coro del Diablo tun tun para responder a la voz principal y que es bastante sencilla, para cerrar el tema de la canción emberá”.

Esta coma sonora le serviría para impulsar el tema a otros ritmos, entonces, una melodía muy sencilla se ve revestida de una infinidad de ritmos que van desde clásico hasta el jazz, la salsa y el blues y cuyo final, la lleva al principio.

Queda pendiente la grabación del tema con todas las de la ley, para incluirlo en la segunda producción de Ensamblast. “Cuando tengamos este audio de calidad, se podrán completar otros proyectos, como el de completar un video con bailes emberá y congo sobre mi música y editar un video con estos extractos de los bailes y los músicos interpretando”, comenta Igert.

Y más adelante, una obra que involucre, además de los músicos de Ensemblast, a los propios emberá interpretando su música. Un grupo de músicos que trabajan leyendo partituras junto con otros músicos que tocan según su tradición oral.

“El reto es ver cómo los emberá funcionan, cómo transmiten sus indicaciones para tocar música y escribir una partitura para Ensamblast”, plantea el músico. “Para hacer que esto funcione primero tenemos que identificar a los emberá que quisieran participar tocando, conocer su manera de funcionar y a partir de esto, puedo ver cómo puedo crear algo en este contexto. Yo creo que lo interesante es que cada uno salga un poco de su zona de comodidad”, asegura. Los músicos clásicos deberán sacar sus ojos de la partitura, mientras que los emberá deberán estar pendientes de esquemas musicales más clásicos. “Hace una semana este proyecto no existía, lo hablamos hoy (ayer), Isaac me lo mencionó en dos líneas ayer y realmente me gusta mucho esa idea.

Para ambos proyectos, considera Igert que se necesitará de un buen cineasta que “realice el video de “Do Curiba” y que también filme todo el proceso de la segunda obra con los emberá y Ensamblast y conmigo a distancia y hagamos un pequeño documental sobre esta experiencia musical”.

‘Que la música siga sonando’

No se debe perder la pista de que el recital Viva Panamá es parte de la campaña de recaudación de fondos “Que la música #sigasonando” que Funsincopa lanzó en abril 2020 destinada a recaudar fondos para el programa Filarmónicas Infantiles y Juveniles de Panamá (FIJP) y poder seguir con las actividades de educación musical a niños y jóvenes de entornos vulnerables de la Ciudad de Panamá y zonas aledañas. Y si bien usted podrá disfrutar de este concierto de forma gratuita en la comodidad de su hogar, mediante una donación usted podrá colaborar para que programas como estos puedan ser una realidad.

“Desde abril hemos estado trabajando de manera virtual, con un grupo estable de 125 niños, niñas, adolescentes y jóvenes que reciben alrededor de 75 horas mensuales de clases individuales de instrumentos, práctica orquestal, teoría y solfeo, y para los más chiquitos iniciación musical. Un 65% de los estudiantes no cuentan con instrumento propio, pero gracias al banco de instrumentos de la fundación pueden tener su instrumento que los ha acompañado a lo largo de esta cuarentena” detalla Valeria Pérez, Directora Administrativa de Funsincopa.

Desde abril a la fecha, más de 70 estudiantes se han presentado en recitales virtuales y han realizado cuatro videos orquestales colaborativos además de videos de los pequeños ensambles. “Uno de estos trabajos, realizado en colaboración con músicos de EEUU, España y Rumania tiene dos nominaciones al Emmy”, recuerda Pérez. También detalla que “nuestros jóvenes han tenido la oportunidad de participar de 17 clases maestras de reconocidos artistas internacionales en el marco del proyecto “Escuela Sin Fronteras”. En colaboración con la reconocida Psicóloga Ana Elisa Villalaz hemos creado los encuentros virtuales “Descubre la armonía que hay en ti” dirigidos a los integrantes de las FIJP donde trabajamos distintas herramientas para manejarnos mejor en estos tiempos de ansiedad e incertidumbre”.

Con una donación puede ayudar a Funsincopa a continuar con las actividades virtuales y cumplir con el objetivo de educar, inspirar, contrarrestando los efectos del aislamiento social, manteniendo a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes enfocados en actividades positivas y ofreciendo a la comunidad un sentido de pertenencia y esperanza.

Toda la información en https://funsincopa.org/colabora/

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