Arte contemporáneo panameño en Guatemala

Actualizado
  • 28/08/2023 18:58
Creado
  • 28/08/2023 18:58
Las Venus de Panamá fueron presentadas en la Ciudad de Guatemala, en 'El arte visual de Panamá y la integración Centroamericana'
'Hice referencia a las manifestaciones escultóricas de nuestro país desde El Caño y Barriles', dijo Ureña.

Aristides Ureña Ramos ha dedicado los últimos años a presentar, a través de diversas muestras, un arte pleno en contemporaneidad y muy bien anclado en las raíces y referencias locales. Muestra de ello, Las Venus de Panamá, colección de imágenes femeninas en arcilla, creadas por Ureña Ramos y llevadas a la vida por el artesano José Antonio Batista.

La muestra fue presentada hoy 28 de agosto en Casa Ibargüen en Ciudad de Guatemala, gracias a esfuerzos de la Embajada de panamá en Guatemala.

“Hice referencia a las manifestaciones escultóricas de nuestro país desde El Caño y Barriles, hasta las cerámicas estilizadas, vierten en el imaginario colectivo un sabor único que nos conducen a una antigua memoria. Quise fundir estas sensaciones para crear mis esculturas.

En su realización, también se nutrieron conceptos de la cultura popular sobre todo en las decoraciones”, dijo Ureña Ramos en una entrevista para La Estrella de Panamá en la inauguración de la muestra. En la antigüedad, comentó, se construían los personajes con referencias a la representación de las contradicciones de su sociedad, hoy, en cambio, construimos nuestros modelos escultóricos con más libertad, pero con simbologías cargadas de contenido.

Los personajes de la muestra tienen la intención de transportar a los asistentes a un “imaginario colectivo”. Chamanes, caciques, princesas, venus, todas forman parte de su propuesta.

Los personajes de la muestra tienen la intención de transportar a los asistentes a un “imaginario colectivo”.

“He creado a la princesa Otugrí -reina de los dos mares-, a Meri Nwüore (lengua gnöbe) -mujer bonita-, al hijo del cacique Paris, al Cacique Pelícano, a la venus Periquita, la venus Parita, venus Mariato, al Chaman de las ranas, Chaman del bejuco, la venus de los pájaros; un ejército de personajes emergido del profundo de nuestra historia, que con su belleza ancestral tratarán de cautivar al observador.

Y es que, de acuerdo con el artista, hay que trabajar en el rescate de las referencias propias.

“Panamá no necesita copiar, ni importar modelos con referencia artística ajenas a lo nuestro.

Contamos con una cultura popular que ha creado personajes, imágenes, historias de incalculable belleza”, expresó.

La propuesta artística de Ureña, para lograr esa contemporaneidad se nutre de diferentes plataformas, entre ellas, la pintura, la instalación, el performance o la música.

En el caso particular, la exposición cuenta con una muestra pictórica. “las relaciones interculturales, nos han brindado la posibilidad de adquirir nuevos cánones estéticos y redescubrirnos dentro de códigos estéticos diversos, este choque de elementos nos brindan la posibilidad inventar nuevas maneras y eso es extraordinario porque enriquecemos la estética universal”.

Esta muestra, según el artista “es un intento de inventar un recorrido que -a través del uso de la pintura- incorpore los elementos de la cultura prehispánica en un mestizaje que no deje suspendida la posibilidad de una interpretación actualizada”.

Esta muestra incorpora los elementos de la cultura prehispánica en un mestizaje que no deje suspendida la posibilidad de una interpretación actualizada.

Por último, pero no menos importante, está la música: cuatro piezas de su autoría que funcionan como música ambiental, una base para un documental sobre la preparación de sus esculturas de arcilla. Una “creación empírica, para estimular el ambiente artístico, para que se profundicen nuevas posibilidades basadas en metodologías más acertadas”, expresó.

Con estas fusiones, Ureña recurre a su imaginación, a través de antiguos instrumentos, la sonoridad de las culturas prehispánicas, su mística y su ritualidad”

Las piezas son una fusión experimental, evocadora del mundo precolombino que pretende interpretar la presencia de “la bestia negra”, “el lamento del espíritu atracador”, “el canto de los pájaros”, con instrumentos y objetos sonoros de antigua manifactura: pitos, flautas, quenas, cascarón de tortugas, palo de lluvias, piedras de río y de montaña. Así también la bangaña o calabaza, utilizada en las sonoridades rituales ancestrales.

Ureña conversó con los asistentes sobre la historia de la pintura panameña y los conflictos que ha sufrido en sus últimas décadas en la conferencia El arte visual de Panamá y la Integración Centroamericana.

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