Con un consumo per cápita de hasta 400 litros diarios —el más alto de la región—, Panamá enfrenta una crisis de eficiencia donde la mitad del agua procesada...
- 07/09/2011 02:00
El bambú no sólo es una planta que contribuye con la preservación de la ecología. También, por su dureza, es una sustituta ideal del acero y las maderas preciosas para la construcción de muebles para hogares y oficinas. También es un recurso valioso al que los arquitectos y diseñadores pueden recurrir para techar una estructura o crear una zona de acceso a ella, o para crear un ambiente especial, aprovechando el clima natural. Los usos del bambú son infinitos, porque en la medida en que avanzan los recursos tecnológicos se multiplican las posibilidades de aprovechar su textura — fuerte como el acero y con estética ecológica— para fabricar objetos de muy variada factura.
Un elemento cómodo
La decoradora María Alejandra Corcione explica que el bambú es un material que nunca pasa de moda, se lo puede ver en sillas o muebles, cuadros, adornos, biombos, cortinas, en floreros gigantes, individuales de mesa, como así también en alfombras y otros. Así sea verano o invierno, el bambú recrea un ambiente muy cómodo en el hogar, además que es un material fácil de limpiar y, muy recomendable en caso de tener mascotas que pierden mucho pelaje en temporada.
La experta en decoración señala que otro elemento de gran importancia es el mimbre proveniente del rattan, ya que también es muy fuerte y duradero, es por ello que se considera como el mejor de los materiales utilizados en la elaboración de muebles de este tipo; con esto podemos decir que en ocasiones lo que a la vista parece frágil, puede llegar a tener cualidades que muchos desconocen. ‘Ambientes y más ambientes, todo en decoración es valido con los elementos estéticos que la naturaleza nos provee. Así, dentro de esas bondades, encontramos el hermoso color y textura que posee el mimbre’, detalló Corcione.
El color tierra que posee el mimbre, permite armonizar con espacios abiertos como terrazas, casas de verano, decoraciones tropicales o ambientes alusivos a las regiones étnicas de distintas culturas. No hay que ser de las personas convencionales que no se atreven a cambiar de estilo, una buena forma de comprobar que el cambio vale la pena, es atreverse a decorar los espacios con muebles de mimbre.