Aquellos días de espada, sangre e hidalgos

PANAMÁ. La historia de América ha sido motivo de largas discusiones históricas. Las palabras descubrimiento, colonización e invasión son...

PANAMÁ. La historia de América ha sido motivo de largas discusiones históricas. Las palabras descubrimiento, colonización e invasión son utilizadas a menudo por historiadores que buscan explicar aquellos años en que nuestro continente, fue el mayor abastecedor del mundo en cuanto a oro, plata y mano de obra esclava se refiere.

Feliciano Correa es uno de los que se lanza desde hace 30 años a indagar en las páginas llenas de gloria y sangre de nuestro continente.

Oriundo de Jerez de Los Caballeros, ciudad natal del hidalgo Vasco Nuñez de Balboa, es el cronista oficial de la mencionada ciudad y llegó a Panamá para participar de las actividades de celebración de los 500 años del descubrimiento del Océano Pacífico.

JUICIOS HISTÓRICOS

‘Existen elementos interesados en desmerecer el papel de España en América. Y el modelo español no tiene nada que ver con el aglosajón. Todas las leyes de Indias contemplaban la igualdad de derechos entre los nativos y los ciudadanos de la metrópolis’, aseguró Feliciano Correa.

Y agregó ‘Eso no ocurrió con el modelo anglosajón, que fue un modelo de explotación, que eran meras empresas de desarrollo industrial. La misión de España fue mezclarse, buscó el mestizaje’.

Además, según sus investigaciones, cuando llega la descolonización a finales del siglo XIX, países como Italia, Inglaterra y Francia tenían treinta y tanto millones de habitantes. España solo tenía seis, porque había dado gran parte de su juventud al proyecto americano.

‘Creo que la empresa española fue sincera, es cierto que se cometieron barbaridades, pero hay que ponerse en la mentalidad de la época y de algunos conquistadores que no tenían el sentido humanitario que sí tenían los misioneros’, expresó Correa.

Los balances varían según lo vivido y estudiado pero ‘las grandezas son mucho mayores, que las miserias de la época’.

AQUEL HIDALGO

Nació a finales del siglo XV y en su adolescencia comenzó a escuchar sobre aquellas tierras lejanas. Vivía dignamente en Jerez de Los Caballeros junto a su familia.

Bautizado en la parroquia de San Bartolomé, al ponerse al servicio de la familia Portocarrero aprende actividades de la administración. Además, era un magnifico espadachín.

Según sus biógrafos, Vasco Nuñez de Balboa, cansado de la vida en una pequeña villa, se plantea una nueva aventura y para el año 1500 se enrola, con apenas 25 años, en la empresa española.

LAS NÓMINAS

Las listas de aquella época en que los hombres se embarcaban a lo desconocido en grandes barcos, todavía se mantienen en Jerez, donde en aquel momento más de 300 marinos inexpertos se anotaban para partir hacia América, en ese entonces llamada: Las Indias.

La curiosidad y ansias de nuevas tierras eran muchas, ‘Es probable que algunas de las personas para poder ir al nuevo mundo, hayan cambiado su nombre judío o musulmán para poder ser aceptados en las embarcaciones’.

‘’El objetivo era evangelizar así que no se podía enviar a un judío o musulmán hacía las Indias, seguro alguno se convirtió para poder formar parte de las tripulaciones’, comentó justo antes de entrar al auditorio del Ateneo de la Ciudad del saber, donde ofrecería una charla a estudiantes de escuelas públicas y privadas de nuestro país.

GRANDES PASOS POR PANAMÁ

La historia cuenta que usando varios informes dados por caciques indígenas amigos, Núñez de Balboa emprendió el viaje desde Santa María a través del istmo de Panamá el 1 de septiembre de 1513, junto con 190 españoles, algunos guías indígenas y una jauría de perros.

Usando un pequeño bergantín y diez canoas indígenas recorrieron por mar y llegaron a las tierras del cacique Careta y el día 6 se internaron junto con un contingente de mil indígenas de Careta hacia las tierras de Ponca, que se había reorganizado; pero fue vencido, sometido e hizo alianza con Núñez de Balboa.

El 25 de septiembre 1513 divisó el Océano Pacífico que nunca llegó a navegar.

Núñez de Balboa fue conducido al patíbulo con sus amigos y la voz del pregonero que iba a cometer la ejecución dijo: ‘Ésta es la justicia que el Rey y su teniente Pedro Arias de Ávila mandan hacer contra este hombre por traidor y usurpador de los territorios de la Corona’. Núñez de Balboa no pudo contener su indignación y respondió: ‘Mentira, mentira; nunca halló cabida en mí semejante crimen; he servido al Rey como leal, sin pensar sino en acrecentar sus dominios’. Pedrarias observó la ejecución, oculto detrás de un tablado: un verdugo con un hacha consumó el castigo. Las cabezas de los decapitados permanecieron varios días expuestas en el pueblo, ante la curiosidad y temor de los habitantes.

Se desconoce el destino de los restos de Núñez de Balboa, debido en parte a que los textos y crónicas no mencionan lo que ocurrió después de su ejecución.

Y fue así como Francisco P izarro, al entregar a Nuñez de Balboa a su muerte, consiguió el apoyo de Pedrarias para la organización de la expedición que lo llevaría a la conquista del Perú, y Gaspar de Espinosa fue quien recorrió parte del Mar del Sur en los barcos que el mismo Núñez de Balboa mandó a construir. Luego en 1520, Fernando de Magallanes rebautizaría el mar como Océano Pacífico, por sus aparentemente calmas aguas.

Vasco Nuñez de Balboa fue el primer europeo en divisar el Océano Pacífico, ya que América ya estaba habitada .

¿DIFERENCIAS?

Según Correa, ‘España dejó juventud, sangre, lengua y religión y encima se arruinó económicamente’.

‘Hay que distinguir entre la idea de la empresa española y la inglesa. Por sus creencias Iberia sacrificó mucho, ya que del oro que sacó de América financiaban las misiones religiosas en Europa. Al llegar a España el oro pasaba a Ámberes y de allí a manos de los judíos dueños de bancos que administraban lo extraído de las Indias’, enfatizó el académico.

Además ‘la trata de negros desde África la iniciaron los ingleses, si es cierto que muchos sacerdotes como, Fray Bartolomé de Las Casas consideraba que se podía ser más permisivo con los negros que con los nativos’.

El historiador considera desde su óptica, que la conquista de América fue un mal negocio para España, ‘se habían talado los bosques haciendo miles de galeones, se habían perdido hombres jóvenes en las expediciones y para el siglo XIX, solo contabamos con seis millones de habitantes’.

Para el siglo XVII en América se asomaban Francisco de Miranda, Simón Bolívar, Los hermanos Carrera, O’Higgins, José de San Martín y muchos más que dieron la vida por la independencia de América, levantando la bandera de unión y libertad.

Mestizos de raza y americanos de nacimientos, muchos se nutrieron de lo mejor de la educación jesuita.

Para los años en que soplaban vientos de libertad en América, España estaba quebrada y la revolución industrial en Europa era una realidad, que bien había sido financiada por tanto oro y plata de nuestro continente.

B ien lo señala el escritor uruguayo Eduardo Galeano en el libro Las Venas Abiertas de Américalatina, ‘Con todo la plata sacada de Potosí, se podía hacer un puente desde la costa atlántica de América, hasta España’.

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