Panamá defiende ante China fallo sobre el Canal y la separación de poderes, exigiendo respeto a su soberanía y Constitución ante la OEA
- 04/09/2012 02:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️PANAMÁ. ‘Te adaptas o te adaptas’, no queda otra respuesta ante el avance de los efectos dañinos del cambio climático en el mundo, en general, y de manera particular en Panamá, donde ya se han puesto en práctica una serie de medidas.
Si bien el cambio climático siempre ha exisitido Mirtha Benítez, analista de cambio climático de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), considera que ahora se ha convertido en una verdadera problemática.
Ello es producto de un aumento de la población y su consiguiente demanda de bienes y servicios, con lo que se le exige más al ambiente y, por ende, existe una mayor de concentración de gases de efecto de invernadero.
Panamá ha tenido en los últimos diez años un aumento de temperatura y precipitación, lo que conlleva a problemas de sequía y de inundación, al afectar a la población y la producción agropecuaria.
‘Se trata de una realidad que no va desaparecer tan fácilmente, por lo cual tenemos que desarrollar semillas resistentes a extremos de calor y mucha lluvia’, subrayó la experta de la ANAM.
Las grandes potencias han otorgado facilidades financieras a los países en desarrollo, como Panamá, que son los más vulnerables. Sin embargo, estos recursos no han sido suficientes, es necesario más, además de un mayor intercambio de tecnología y fortalecimiento de las capacidades institucionales. Además hay que desarrollar planes de acción para afrontar enfermedades, producto del exceso de lluvia o sequía, y establecer medidas que permitan sobrellevar las variaciones climáticas, producto del cambio climático.
Definitivamente, ante el cambio climático no queda otra respuesta que la mitigación y la adaptación, enfatiza Benítez.
En el caso de adaptación, en Panamá tenemos la problemática del aumento del nivel del mar, que ya se siente en el área de la comarca Kuna Yala y se dará inicio a una movilización de población hacia tierra firma. Islas como Ustupu y Corazón de Jesús, que han dado muestras de un aumento en el nivel del mar que se acentúa más con el aumento de las lluvias.
Otros ejemplos en Panamá, lo tenemos en el Arco Seco, donde se ha remarcado los efectos de la sequía e implica una mayor disminución de la cantidad de agua.
Sobre ello, la ANAM, trabaja en el proyecto cosecha de agua lluvia, que consiste en la construcción de un taque cisterna, donde se captura el agua de lluvia en aquellas áreas donde existe una escasez.
En ese sentido, también se trabaja en la actualidad en dos cuencas: en el Río San Pablo en Veraguas y el Río Chiriquí Viejo, donde se desarrollan tres consultorías de transferencia de tecnología, cambio y uso de suelo y plan de manejo de ambas cuencas para establecer medidas de adaptación para el manejo adecuado de las cuencas, señala la especialista.
Estos esfuerzos se llevan a cabo a través de la Unidad de Cambio Climático y Desertificación, un departamento que es parte de la Dirección de Gestión Integrada de Cuencas Hidrográficas (DIGICH) de la ANAM.
Además, se tiene contemplado el desarrollo de seis talleres, dirigidos a elaborar el proyecto de fondo de adaptación, que fue otorgado por las Naciones Unidas, a través del Programa de Adaptación al Cambio Climático (PNUD).
En cuanto a la mitigación, ANAM encamina sus esfuerzos en la promoción de proyectos de desarrollo limpio, que permitan un uso adecuado de las energías para disminuir la emisión de gases de efecto de invernadero, como el programa de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques (REDD), una medida de mitigación al cambio climático, a través de la conservación de la cobertura boscosa como principales captadora de CO2.