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01 de Jun de 2023

Cine

Estrenan 'Amén, Francisco responde', el documental en el que el Papa conversa con jóvenes sin tabúes 

El documental, transmitido por Disney España y para Latinoamérica, en Star+, se centra en la conversación cara a cara del papa Francisco con 10 jóvenes sobre el aborto, el sacerdocio femenino y el uso de Tinder

Este miércoles estrenaron, 'Amén, Francisco responde', un documental de Disney España, dirigido por Jordi Évole junto a Màrius Sánchez, que se centra en la conversación informal del papa Francisco, de 86 años, con una exmonja lesbiana, una persona no binaria, un abusado en un colegio del Opus Dei, una proaborto y un musulmán, varios de la generación 'centennials', la que, según las encuestas, es la más apartada de la religión.

Foto reciente de Jordi Évole junto a Màrius Sánchez, codirectores de 'Amén, Francisco responde'
Foto reciente de Jordi Évole junto a Màrius Sánchez, codirectores de 'Amén, Francisco responde'.Sergio Pérez | EFE

En Latinoamérica el documental es transmitido en exclusiva por Star+.

Évole quien en el Vaticano se ha caracterizado por llevar a cabo performance de broma, para promocionar sus producciones; ahora tiene una comunicación directa con el pontífice, máximo líder de los católicos, quien aceptó el reto de un "falso live" mientras conversa de manera informal con un grupo de 10 jóvenes tratando temas polémicos que garantizan audiencia. Aborto, ateísmo, sacerdocio femenino, abusos sexuales a menores en la Iglesia, pornografía, identidad sexual, emigración o crisis de fe son los temas abordados y que por espacios revelaron significativos silencios, más allá del mismo título del documental, destacó el diario español ABC.

En una entrevista el lunes, Évole y Sánchez, adelantaron que se trata de un documental grabado a finales de junio, en Roma y que tomó cinco horas. En el film muestra la conversación, informan del sumo pontífice, quien en medio de gestos enfrenta las inquietudes juveniles sobre el aborto, el sacerdocio femenino o el uso de Tinder.

Reseñan que al pontífice le informaron sobre "algunos de los temas que saldrían en la conversación", pero que "en ningún caso le pasamos un perfil de los chicos ni de las preguntas".

Aclararon que la intencionalidad es evidente en los perfiles de los jóvenes seleccionados, ya que se postularon más de 200; sin embargo, buscaban entre aquellos que no representaran "el pensamiento hegemónico de la Iglesia sobre esos temas".

Entre los jóvenes participó un ateo, un emigrante musulmán cuyo hermano llegó a España en patera; un abusado en un colegio del Opus Dei; una joven madre que hace pornografía en internet; una exmonja que ha perdido la fe y ahora es lesbiana y vive con su pareja; una chica que dice ser no binaria, o una joven evangélica. "No es que el guion se muestre innecesario, es que el propio 'casting' se convierte en el guion".

La intención de los directores del documental es "dejar claro que no es necesaria la polarización para vivir, que se puede vivir cada uno con su pensamiento, pero dialogando, mostrando tu punto de vista y respetando el del otro".

En la grabación, el papa sale en su estancia de Santa Marta, desayunando, trabajando en su despacho y departiendo con sus ayudantes. También muestran cuando lo trasladan hasta el periférico barrio romano del Pigneto.

Confiesan que el producto final quedó reducido en apenas 80 minutos, por lo que los descartes pueden ser igual o más interesantes que lo emitido, advirtió el medio.

El medio recoge que Francisco se desenvuelve mejor con los grandes gestos, con las frases grandilocuentes —como aquel «¿Quién soy yo para juzgar?»—, que cierran el debate sin necesidad de dar argumentos.

No obstante, el documental también roza lo ridículo, cuando al Papa le preguntan si conoce Tinder, pues antes les comentó que no tiene celular.

Évole reconoció que aunque a nivel personal "habría agradecido otro mensaje", tampoco pueden "exigirle al Papa cosas que no se le puede exigir". El resultado, tampoco gustará a los católicos, si buscan respuestas claras y directas. Mientras, sostiene el diario, Francisco parece sentirse cómodo, coqueteando con estas "periferias culturales y existenciales".