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25 de Nov de 2020

Cultura

¿Qué tan grande es tu amor?

El amor del emperador mogol, Shah Jahan, por su tercera esposa, Arjumand Banu Begum, princesa musulmana persa, de gran belleza y popular

El amor del emperador mogol, Shah Jahan, por su tercera esposa, Arjumand Banu Begum, princesa musulmana persa, de gran belleza y popularmente conocida como Mumtaz Mahal, fue legendario.

De las esposas del emperador ella se convirtió en la favorita, fue su inseparable compañera y madre de 13 de sus hijos. Acompañando a su esposo en una de sus campañas bélicas, llegó el momento del alumbramiento de su décimo cuarto hijo, que le costó la vida.

Antes de morir, Mumtaz Mahal le pidió a Shah Jahan que le cumpliera cuatro promesas: que construyera su tumba, que debía casarse de nuevo, que debía ser amable con sus hijos y que visitar su tumba en el aniversario de su muerte.

La primera promesa la cumplió con la construcción del Taj Mahal. El edificio empezó a construirse hacia 1632, según los planos de un consejo de arquitectos procedentes de India, Persia y Asia central. El edificio es considerado una joya de la arquitectura musulmana en India.

Sin embargo, este esfuerzo monstruoso tuvo un alto costo para Shah Jahan quien vivió obsesionado por su homenaje de amor.

El repentino desinterés por cualquier otro tema, incluyendo el porvenir del imperio dio la alarma entre los hijos de Shah Jahan. La ruina económica provocada por tan gran de monumento le costó el trono.

Uno de sus hijos, Aurangzeb, derrocó a Shah Jahan y lo encerró en el Fuerte del Agra.

El monarca se volvió a casar y trató bien a sus hijos, aunque no fue pagado con la misma moneda.

Al estar encerrado en el fuerte de Agra, el emperador no fue capaz de cumplir su ultima promesa de visitar la tumba de su amada cada aniversario de su muerte, pero según las leyendas, Shah Jahan no perdió de vista ni un solo día el monumento, desde el espacio de su encierro.

Un triste final para la tal vez más grande historia de amor.