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07 de Aug de 2020

Cultura

‘Creo que vendrán tiempos mejores'

El sacerdote Leonel Méndez presentará una exposición pictórica denominada ‘Un llamado a la esperanza'

El presbítero Leonel Méndez inaugurará este jueves 6 de julio una exposición pictórica en la Casa Museo del Banco Nacional. ‘Antes de ser sacerdote trabajé como pintor', dice al principio de la entrevista. Probablemente ya el han preguntado varias veces cuándo es que aprendió a pintar.

‘Primero trabajaba para una revista que se llamaba Caminante, de los padres paulinos. Después de eso renuncié a la revista y empecé a estudiar filosofía en el Seminario Mayor San José, luego inicié mis estudios de teología y después fui ordenado sacerdote', cuenta.

Méndez llegó a Panamá, desde Nicaragua siendo un niño. ‘Vengo de una casa muy pobre y tenía que trabajar desde muy pequeño. Trabajaba en el Terraplén', recuerda. Allí dibujaba barcos, pelícanos y también a las prostitutas que trabajaban en el área.

‘Ante todo, esperanza. Esto no se va a quedar toda la vida así, todo pasa', '

LEONEL MÉNDEZ,

SACERDOTE Y ARTISTA PLÁSTICO

‘Ese es un tema muy sensible, pero pronto me di cuenta que mi tema es el abstracto, me llena más, me gusta más. No tengo q ue hacer lo que me pide la gente sino lo que me pide mi alma', asegura.

El sacerdote se sabe muy capaz de pintar un retrato y dice, ‘lo haría por necesidad', pero si no tiene necesidad de hacerlo, no lo haría.

Méndez afirma que pinta por necesidad pues es consciente de que la pintura ‘no es un hobby', tienes que verte como el periodista, como el fotógrafo, como el arquitecto, cualquier otro', dice.

Y justamente en el tema de la necesidad, está presentando 20 de sus obras en una muestra denominada ‘Un llamado a la esperanza'.

‘En Villalobos hay una casa que mantiene un grupo de religiosas centroamericanas, ellas trabajan con mujeres campesinas, más que todo, indígenas que no han terminado sus estudios y no han tenido la oportunidad de estudiar. Nosotros las localizamos y las ayudamos hasta que terminen el sexto año. Cuando finalizan la secundaria se tiene que machar', detalla.

Lo recaudado en la venta de las obras de Méndez irá a beneficio del ‘Centro de formación de la Mujer' regentado por la Parroquia San Juan Bosco en Pedregal.

‘Muchas de ellas terminan y van a la universidad pero como son personas bastante pobres, eventualmente regresan al campo. Como en toda vida humana se dan situaciones, ellas no escapan de las realidades que nos toca vivir a todos los seres humanos: embarazo, empobrecimiento, falta de oportunidades', cuenta el sacerdote.

Para Méndez es muy triste que solamente pueda sobrevivir el alfa, el más fuerte, frente a tanta fragilidad humana en la Tierra.

‘Los más vulnerables son la gente más alejada, la mujer campesina e indígena, primero por ser mujer porque aquí hay un machismo terrible, segundo, por el empobrecimiento, la falta de oportunidades. y la mala interpretación que se tiene del campesino, como si fueran personas inferiores, si lo grande de Dios ha sido hacer diferentes colores, diferentes razas...'. ,sostiene.

Méndez pertenece a la parroquia de San Juan Bosco en Pedregal que abarca las comunidades de San Joaquín, Villalobos, Santa cruz, Altos de Pedregal, San José, La 18 y el Nazareno. ‘Son unos de esos lugares donde la gente no quiere ir. Hay doble empobrecimiento; empobrecimiento mental, porque muchos está acostumbrados a que otro les tiene que dar. ‘No se puede ser tan paternalistas, la gente debe aprender a sostenerse, el paternalismo es un camino para que los pueblos se hagan más pobres', destaca.

Sobre el Centro de Formación de la mujer, dice Méndez que ‘tienen muchas necesidades como comida, ropa interior ciertas cosas que no se deben recibir de segunda mano.

‘Muchas de las cosas que se regalan no están bien. No regales lo que te sobra, lo que no necesitas o ya no quieres. Por eso cuando el Banco Nacional me llamó pensé en ellas', cuenta.

‘Tengo 6 años de estar allí y antes de eso a ellas no se les ayudaba económicamente. Se solicitó para ellas una subvención a la iglesia porque son seres humanos'.

El padre Leonel decidió llamara a la exposición ‘Un llamado a la esperanza'.

‘Sé que las cosas están duras en el mundo entero. No hay que ser ingenuo, aquí también, pero creo que van a venir tiempos mejores. Si no, ¿para qué seguir viviendo? Si no creemos que vendrán tiempos mejores, ¿para qué seguir adelante?', dice con convencimiento. ‘Ante todo, esperanza. Esto no se va a quedar toda la vida así, todo pasa', insiste.

Leonel Méndez nació en Managua y siendo un niño se trasladó con su familia para Panamá. Su primaria la hizo en Tocumen y la secundaria en la escuela de Artes y Oficios donde se graduó como bachiller en construcción. En las tres parroquias donde ha laborado ha construido las iglesias. ‘Ya llevo tres: Los Andes No. 2, San Antonio en Tocumen y la de Pedregal', dice orgulloso. Paralelamente estudió en la escuela de Artes Plásticas donde también recibió título.

‘Siempre tuve el apoyo grandísimo de mi mamá', dice, porque ‘a pesar de ser personas tan pobres, siempre pudieron comprender que en medio de la pobreza puede uno vivir del amor. Por ello con el mismo convencimiento, sabe que a pesar de toda la violencia que se vive a diario en las comunidades donde trabaja, hay que tener mucha paz porque ‘no se puede vivir odiando y hay que y tener alegría por lo que se hace', concluye.