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06 de Feb de 2023

Cultura

En el ‘Isaac Rabin' se juega a la física

El torneo ‘Caja de Seguridad' le brinda a un grupo de jóvenes estudiantes una oportunidad única. En compañía de su profesor, competirán en Israel, en un intento por dejar el nombre del país en alto

Gabriel Baca, de 19 años; Alan Burakoff, de 18; Maia Hirsh y Blas Schverdfinger, ambos de 16, en compañía de su profesor Alejandro Leiro representarán a Panamá en el torneo internacional de física ‘Caja de Seguridad', que se desarrollará en Israel. Todos son estudiantes del Colegio Isaac Rabin.

La actividad tendrá lugar del 19 al 21 de marzo. Panamá competirá con 18 países, entre los que se pueden mencionar Estados Unidos, Argentina y Eslovenia.

Durante tres años consecutivos, el Instituto Weizman de Israel ha convocado este torneo, que es organizado en Panamá por la Secretaría Nacional de Ciencia Tecnología e Innovación, con el apoyo del Ministerio de Educación.

‘Como líder le dije a mi grupo que habíamos trabajado duro y realizado un gran esfuerzo, por lo que teníamos oportunidades',

ALEJANDRO LEIRO

PROFESOR

Este concurso tiene como objetivo poner en práctica lo que los estudiantes aprenden acerca de la física. La tercera versión nacional del torneo se realizó en la Universidad Marítima el pasado 8 de febrero, siendo escogido el Colegio Isaac Rabin, por encima de las cinco escuelas participantes.

El día de la competencia en el centro educativo estuvo marcado de alegría. Los profesores salían de los salones para ver a sus ganadores, los abrazaban y felicitaban con orgullo.

El torneo se basa en aplicar la física, planificar, diseñar, construir y operar un mecanismo de bloqueo sobre la base de principios y leyes de la materia. Cada colegio tenía que intentar abrir las cajas de seguridad de los otros equipos. Serían evaluados en relación a cinco reglas del concurso. Los estudiantes deben conocer todos los conceptos de física dentro de un temario para poder entender las cajas de los otros equipos y abrirlas, de la misma manera deben entender los conceptos aplicados dentro de su propia caja.

APRENDIZAJE ATRACTIVO

Este concurso logra que la ciencia sea más entretenida, sin dejar a un lado los conceptos ‘duros' o más difíciles. Los alumnos deben utilizar la creatividad para construir su artefacto e implementar sistemas que sean difíciles de abrir por medio de acertijos.

El profesor Leiro explicó que la caja con la que ganaron el torneo ‘estaba basada en un circuito que se cerraba cuando se le apuntaba con un láser o fotosensor. También contaba con un plato vibrador que formaba figuras y basadas en ellas tenían que encontrar la imagen y enlazarla a una frecuencia que se relacionaba con la silueta. De esta forma se obtiene el código para abrir el candado'.

Cabe destacar que la caja de los chicos del Isaac Rabin no fue abierta por ninguno de los otros competidores; ellos, por su parte, solo pudieron abrir una de otro grupo.

El docente destaca que es la primera vez que el colegio participa en este concurso de física. La idea surgió por medio de la estudiante Maia Hirsh.

Cada integrante del grupo es sobresaliente y de forma voluntaria se inscribieron para participar.

El día del concurso, Hirsh se sentía muy nerviosa, pero también orgullosa por el trabajo que habían realizado.

La calificación del torneo se dio de la siguiente manera: un 10% se basó en la capacidad de otros equipos para abrir las cajas; un 25% en cuántas puede abrir el grupo.

El resto consiste en la complejidad del diseño y en el conocimiento de los conceptos físicos implementados. La estética y la creatividad fueron elementos que se tomaron en cuenta.

‘Pensamos que competir con colegios que tenían más experiencia, como el Instituto Episcopal San Cristóbal, que llevaba dos años consecutivos ganando, iba a mantener bajas nuestras posibilidades; pero como líder le dije a mi grupo que habíamos trabajado duro y realizado un gran esfuerzo, por lo que teníamos oportunidades de ganar. Al final el trabajo que presentamos fue bueno y elegido como el mejor', manifestó la estudiante Hirsh.

En esta última semana de preparación, antes de su viaje a Israel, este grupo de jóvenes y su profesor trabajaron de una manera intensiva. Uno de los retos fue coordinar sus tiempos para reunirse los fines de semana o durante las horas de clases, aprovechando los recreos (desayuno y almuerzos) para discutir los temas y así avanzar y tener una mejor preparación.

El grupo viajó el miércoles 14 de marzo. El mismo tiene una duración de 14 horas con 37 minutos, aproximadamente.