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23 de May de 2022

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PANAMÁ. La realidad de los plaguicidas en Panamá, según Raúl Carranza, presidente del capítulo de Panamá para la Red de Acción en Plagu...

PANAMÁ. La realidad de los plaguicidas en Panamá, según Raúl Carranza, presidente del capítulo de Panamá para la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina (RAP-AL), es que siguen siendo un gran problema por el mal manejo que se les da. Entre los mayores problemas están el fácil acceso a la venta de productos peligrosos, el poco conocimiento técnico por parte del comerciante, el bajo nivel de educación de vendedores y aplicadores, la falta de capacitación en los riesgos de los plaguicidas, el exceso de controles preventivos, la carencia de equipos de protección completos y adecuados, la ausencia de tratamiento adecuado de residuos peligrosos, la no supervisión de las fumigaciones ni de las dosis aplicadas, y la falta de conocimiento de convenios y normas en las aduanas para el control de entrada de sustancias prohibidas.

“Es importante disminuir el uso de agroquímicos para que los alimentos sean más inocuos, es decir, menos dañinos a la salud humana. También con el fin de reducir los costos de tratamientos en enfermedades y la contaminación de nuestras valiosas y abundantes fuentes hídricas y de recursos naturales Necesitamos causarle menos daño a nuestra biodiversidad.” indicó Carranza.

ALTERNATIVA NATURAL

Entre las alternativas que promueve la RAP-AL están la agricultura limpia o agroecológica. “Este tipo de agricultura está orientada a pensar en los agro ecosistemas, es decir, en cada elemento: insectos, vegetales cultivados, hierbas silvestres, suelo etc. Cada uno es en sí mismo un sistema y forma parte de otro mayor que lo incluye y al cual condicionan siendo a su vez condicionados. Estas relaciones incluyen cadenas alimentarias, flujo de nutrientes, protección del suelo etc”, anotó Carranza. Si un elemento desaparece del sistema se alteran todas las relaciones. “Es el caso de la desaparición de insectos depredadores y parásitos a causa de la utilización de plaguicidas determinando una elevación de las poblaciones de los insectos perjudiciales.” puntualizó.

CAMPAÑAS EN PANAMÁ.

La RAP-AL ha relizado diagnósticos de plaguicidas en lugares donde se utilizan continuamente, como Cerro Punta y Boquete. Además, desde el año 2007 lleva a cabo una Campaña contra los plaguicidas más tóxicos considerados por la Organización Mundial de la Salud como categoría 1A o “extremadamente tóxico” y 1B o “altamente tóxico”, que son los que más intoxicaciones agudas causan en todo el mundo y en particular en Centroamérica y el Caribe.

Otra campaña que llevan a cabo es contra el plaguicida organoclorado lindano, prohibido ya en más de 53 países y todavía utilizado en Panamá para el control de piojos en la salud pública. El lindano ha sido propuesto por México para ser incluído en la lista del Convenio de Estocolmo, para que su comité de expertos decida en 2009 sobre su restricción o prohibición a escala mundial.