26 de Feb de 2020

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La organización y sus buenos resultados para el corredor

Poder armonizar todas las actividades previas al entrenamiento o la competencia son claves para el éxito completo en ambas actividades

La mayoría de los corredores estamos sometidos a un horario muy estricto entre las ocupaciones laborales, las tareas domésticas, los compromisos familiares y sociales, y por supuesto, las largas sesiones de entrenamiento.

Armonizar todas estas actividades por supuesto que no es fácil, pero si seguimos ciertas rutinas y hábitos, nuestra vida puede ser sin lugar a dudas más sencilla.

EQUIPAMIENTO

Los corredores por lo general acumulamos una gran cantidad de ropa y calzado deportivo, adicional a otros accesorios relacionados con nuestra afición.

Mucho de lo que guardamos en realidad no tiene un verdadero uso, pero por la manía de acaparar cosas o el cariño que le tenemos a una prenda, finalmente terminamos por sobrepasar el espacio de almacenamiento de nuestros armarios.

Resulta muy práctico sacar de vez en cuando todo nuestro inventario y cuestionarnos si realmente necesitamos ciertas cosas o son prescindibles.

Hay muchos corredores de escasos recursos que a buen seguro agradecerán recibir aquello que nosotros no estamos ocupando.

Mantener en orden nuestro armario y vestidor nos ahorrará tiempo al facilitar encontrar las prendas y accesorios que vayamos a necesitar para un entrenamiento o competición en particular.

Por ello, y aunque tengamos personas en casa que nos ayuden con la lavandería, es recomendable que el propio corredor sea el que coloque de regreso en el armario los implementos ya limpios, para tener siempre un control de lo que tiene disponible.

AYUDA DE MEMORIA

En muchas ocasiones los corredores necesitamos preparar una o varias bolsas con la ropa, calzado y demás implementos que vamos a requerir para nuestros entrenamientos y competencias, así como con la ropa de recambio que nos vayamos a poner una vez nos duchemos, especialmente si después vamos directamente a cumplir con nuestra jornada laboral.

Resulta muy desagradable por ejemplo percatarse cuando uno está todo enjabonado que ha olvidado llevar la toalla, o al tratar de vestirse que los pantalones del trabajo se quedaron guindados en la casa.

Para evitar este tipo de situaciones es muy práctico tener varias listas o ayudas de memoria, e ir haciendo nuestra maleta en orden para que nada se quede por fuera.

Esta tarea es aconsejable realizarla en la noche anterior, lo que nos va a ahorrar mucho tiempo en la madrugada cuando recién acabamos de despertar.

CONTROL DEL TIEMPO

Dice el refrán que ‘las prisas no son buenas', y en efecto para los corredores resulta fundamental el tener una buena programación y así poder cumplir con actividades tan importantes como una buena alimentación y un descanso recuperador.

Por muy apurados que estemos, siempre debemos buscar lapsos de tiempo para completar las tres comidas principales del día, y de ser posible, incorporar dos pequeños snacks entre horas para mantener el metabolismo activo.

Los corredores necesitamos procesar una gran cantidad de energía para cumplir de manera eficiente con nuestras rutinas, por lo que saltarse alguna de las comidas principales, es un error que a la larga nos pasará factura en forma de bajada de rendimiento, enfermedad o lesión.

En cuanto al descanso, no todas las personas tienen la misma necesidad de dormir, pero por lo general se estima que un corredor requiere de un promedio de entre siete a ocho horas diarias.

De nada sirve completar duras sesiones de entrenamiento, si no le damos al cuerpo la capacidad de asimilar el trabajo realizado y recuperarse.

Por ello es importante que dentro de lo posible, nos ciñamos a un horario fijo para ir a la cama y conciliar el sueño.

SER PREVISOR

No hay nada más frustrante para un corredor que ir a utilizar nuestro cronógrafo o dispositivo digital satelital y encontrarlo sin carga, o ir a comprar a última hora nuestros geles preferidos y que estén agotados en la tienda.

Siempre debemos estar pendientes de detalles como estos, que aunque parecen menores, pueden cambiarnos el ánimo y amargarnos lo que debería haber sido una apacible jornada de running.

En cuanto a la puntualidad, cuando coordinemos una salida con un grupo u otros compañeros de ruta, debemos ser considerados y respetar el horario acordado, puesto que a nadie le gusta tener que esperar.

Cuando se trate de competencias, hay que organizarse para llegar con tiempo suficiente, ya que cada vez los eventos congregan más participantes, y debido a los tranques se nos puede dificultar entre otras cosas la logística de buscar un sitio de parqueo cercano, el necesario calentamiento o la última visita al baño.

Resulta muy práctico y útil llevar un control de los entrenamientos y competencias en un cuaderno, tomando nota de los principales datos de las sesiones como la hora, el lugar, el tiempo de ejercicio, la distancia, el ritmo, el objetivo de la sesión, las sensaciones y el calzado utilizado. Ello nos servirá para poder hacer comparaciones y como guía para ir evaluando nuestro progreso a lo largo del tiempo.