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15 de Jul de 2020

Economía

Las restricciones de la pandemia afectarán 'severamente' las peluquerías a futuro

Las medidas  sanitarias por la pandemia, una menor demanda del servicio y  la pérdida de ingresos, impactarán fuertemente la actividad. Los negocios se adecúan

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Los salones de belleza y las barberías son quizás los negocios que mayores cambios tendrán que hacer para poder regresar a la nueva normalidad.Pixabai

Uno de los sectores económicos que serán fuertemente impactados a futuro por el Covid-19, sin lugar a dudas, son las peluquerías, sobre todo porque se trata de un servicio que conlleva un mayor acercamiento con los clientes y se requerirá del estricto cumplimento de las medidas sanitarias para evitar los contagios, generando gastos adicionales. 

Además sufrirá el  impacto por la escasez de demanda y de poder adquisitivo tanto de los sueños de estos negocios  como de sus clientes y colaboradores, generalmente causado por las pérdidas de empleo, especialmente del sector informal, según los especialistas.

Para agosto de 2019, los salones de belleza empleaban a 100,511 trabajadores (as), 93% de ellos informales, 52% mujeres y 48% hombres, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INEC) que publica la Contraloría General de la República, citó el especialista laboral, René Quevedo.

De hecho, dijo que los trabajadores informales y aquellos asalariados que laboran para empresas que tienen 10 o menos colaboradores representan 9 de cada 10 trabajadores (as) del sector, lo cual cubriría a la gran mayoría de los salones de belleza.

Y es que "al igual que los hoteles/restaurantes y entretenimiento, los salones de belleza y las barberías (que se encuentran actualmente cerrados) serán severamente impactados por el Covid-19", afirmó el también docente universitario.

Quevedo destacó que el impacto a este sector se deberá "en primer lugar, por el efecto de la demanda inducida por ser servicios personales, muy susceptible a la disponibilidad de efectivo por parte de los clientes, en quienes privará la incertidumbre con respecto a su propia generación de ingresos, por la pérdida de empleo, etc.”.

Los salones de belleza están categorizados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo bajo la actividad económica de “Otros Servicios”. 

Quevedo añadió, además, que “estos sectores son quizás los que mayores cambios tendrán que realizar para poder regresar a la nueva normalidad”, lo que agravaría aún más su situación económica.

Frente a este panorama y pese a que todavía deben esperar para su reapertura económica, algunos dueños de peluquerías en Panamá ya se están preparando para incrementar las medidas de bioseguridad y comenzar a operar. Los salones de belleza y las barberías están incluidos dentro del bloque 3 de reapertura económica. 

Colocación de alfombras para limpiar los zapatos, dispensadores de alcohol, uso de mascarillas, mamparas de acrílico para separar al cliente del trabajador, separación de sillas de las peluquerías, horarios especiales para los colaboradores y hasta servicios a domicilio están entre las medidas que están adoptando algunos dueños de estos negocios para preservar la seguridad sanitaria de su clientela y colaboradores, aunque oficialmente aún desconocen los protocolos a seguir.

“La verdad es que todavía no hemos recibido oficialmente, cuáles van a ser las medidas del Ministerio de Salud, exclusivamente para los salones de belleza, pero basándonos en la experiencia de colegas extranjeros que sí nos han contado que han tenido que reducir el número de personas del salón, nos estamos preparando”, declaró a la Televisora Nacional, Lupita Hassan, de las salas de belleza Lupes Gold, y una de las empresarias que se ha visto afectada por la crisis de la pandemia.

Sin embargo, está consciente de que todas esas adecuaciones tienen un costo de inversión y no todas las empresas dedicadas a este negocio tienen la capacidad de hacerlas, por lo muchas podrían cerrar.

Peor aún cuando el Gobierno ya reactivó el bloque número dos de algunas actividades económicas y “aún no recibimos una fecha oficial para poder reanudar nuestras operaciones”.

A inicios del mes de abril, miembros de la Asociación de Dueños de Salones de Belleza y Barberías, que aglutina a unos 25 profesionales de la belleza,reclamaron respaldo al Gobierno debido a que se quedaron sin ingresos, incluso, para su sustento diario en los hogares. Esto sin contar, los negocios que operan de manera  informal.

“La verdad es difícil saberlo porque hay salones de belleza que son mucho más grande que otros, donde también los gastos y lo que cobran es menor. Definitivamente, para ellos sé que sería mucho más difícil tomar en cuenta todas estas adecuaciones, pero para poder continuar lo van a tener que hacer”, afirmó Hassan.

Hassan  mencionó que el impacto de la crisis por la pandemia ya está resintiendo el sector en otros países, incluso en los más desarrollados, donde ya en algunos se habla  de más del 20% de las peluquerías cerradas. 

“Esperamos  que en Panamá no sea así, pero la realidad es que sabemos que el impacto va a ser bien fuerte y algunas desaparecerán y otras se podrán mantener”, manifestó.

Un estudio de España, por ejemplo, reveló que a un mes de la desescalada más de 300 peluquerías ya han denunciado que esta “nueva normalidad” y los gastos los está llevando a la ruina.

Como punto de partida, la investigación refleja que el 77.65% de los salones abrieron el pasado 4 de mayo, pero como consecuencia el 61.94% de las peluquerías se encuentran en el límite de su supervivencia y hay menos de 33% de actividad en los locales.

Los principales problemas que se tienen que enfrentar están relacionados con el costo económico para cumplir las medidas y protocolos de higiene obligatorios (distanciamiento interpersonal, guantes y mascarillas), según datos del estudio.