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02 de Feb de 2023

Economía

2023 y los retos de la inflación en Latinoamérica

El alto costo de la vida acechó a los países latinoamericanos en 2022. De todos, Panamá, por estar dolarizado, fue el menos afectado

2023 y los retos de la inflación en Latinoamérica
El 2022 quedará recordado como el “año de la gran inflación”Shutterstock

Con la guerra entre Rusia y Ucrania en curso desde febrero del 2022, la inflación se disparó en todo el mundo desde el primer semestre de este año. Según reseña una publicación de la BBC, el 2022 será recordado como el “año de la gran inflación”; y aunque desde  julio,  los precios comenzaron a reducirse lentamente, siguiendo la tendencia de otras economías latinoamericanas, Panamá terminó siendo el país latinoamericano con la inflación más baja (1,7%) hasta octubre del 2022.

“El conflicto entre Rusia y Ucrania ha impactado el nivel alcista de los precios en el combustible y productos del sector agropecuario. Esto ha impactado diferentes sectores como el transporte, la logística, y los bienes y servicios que consumimos”, dijo en una conversación con La Estrella de Panamá el economista y director del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), Samuel Moreno.

Este aumento alcanzó a América Latina, con un punto máximo del 8,4% terminando el primer semestre del año, convirtiendo al 2022 en el periodo con el mayor nivel de inflación desde el 2005, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

La data no incluye a los países que se considera que tienen una “inflación crónica” como:  Venezuela, Argentina, Cuba, Haití y Surinam.

Al parecer todo comenzó a cambiar iniciando el segundo semestre del 2022, con un fuerte incremento  en las tasas de interés  acompañado del objetivo de combatir el aumento de precios, lo que ocasionó una  fuerte  caída en  la economía mundial.

Después de Panamá, la lista posiciona a Bolivia como el segundo país con menos inflación (2,9%) entre octubre 2021 y octubre 2022 seguido de Ecuador (4%), Brasil (6,5%), y El Salvador (7,5%).

Se produjo entonces un descenso en la inflación regional hasta llegar a 6,8% en octubre.

La inflación en Panamá

Aunque el país ha presentado  una  inflación históricamente  baja  (no mayor al 2%  en los últimos  años),  Panamá no  está excluida  de la ola alcista que  azotó a  la región.

El país registró una inflación del 5% en junio, lo cual según el profesor de macroeconomía de la Universidad Interamericana, Felipe Argote, representa “un aumento gigantesco para Panamá”, manifestó en declaraciones a BBC, agregando que en los últimos años ha existido un descenso en los salarios reales, el desempleo está en un 10% y la desigualdad social sigue presente en el país.

Esto ocasionó protestas en el mes de julio por el alto costo de la vida, la desigualdad social y la corrupción. A mediados de mes, el gobierno accedió a congelar el precio de la gasolina con una política de subsidio.

Lo que sucede en el sector energético internacional es  crucial  para la economía  de Panamá, dijo Argote,  dado que  “todo  el combustible que  se consume en  el  país es importado”.

Por lo tanto,  el aumento de precios  en Panamá se considera  una “inflación  importada”. El país comenzó a tener mejorías en cuanto al alto costo de la vida a partir del segundo semestre, lo que ayudó a disminuir el porcentaje que presentaba hasta junio.

En otra línea, las protestas no fueron las únicas responsables del descenso. Moreno explicó que “la economía dolarizada, ayuda a Panamá a mantener una moneda fuerte y estable a nivel internacional”, en comparación a la mayoría de países latinoamericanos.

“Los niveles de inflación en el país son tan bajos porque no contamos con una banca central, política monetaria o cambiaria, ni una moneda como tal por efectos de la circulación del dólar americano. La estabilidad y fuerza del dólar ayuda a mantener precios razonables en comparación a otros países”, agregó el director del INEC.

El dólar ganó fuerza este año a diferencia del resto de las monedas y esto ayudó a que los productos importados fuesen más baratos.

Inflación crónica 2022

Venezuela y Argentina han sido los países que han liderado las listas con inflaciones altas o “crónicas” en Latinoamérica durante los últimos años. Los datos de la Cepal no incluyen a estos países en su estudio, ya que el organismo se basa en economías estables que presentaron altos niveles de inflación entre octubre del 2021 y octubre 2022.

Siguiendo esta idea, Colombia presentó un incremento del 12,2% atribuyéndole más de una cuarta parte de su inflación a la escala de precios en la canasta familiar. El alto costo de la electricidad, gas y otros servicios, también presentaron altos costos durante el año, así como los servicios.

El mandatario colombiano, Gustavo Petro, explicó que para el próximo año las empresas de energía y gas harán ajustes para calcular el precio de la electricidad que pagan los ciudadanos y poder reducir estas tarifas.

Chile con un 12,8% fue el segundo país que presentó un incremento en el costo de vida este año. Antes de la pandemia, el país solía tener incrementos del 2% en sus precios anuales. En agosto, la inflación se disparó hasta a 14,1%, el más alto en tres décadas.

Expertos de la BBC explican que esto se debe a factores

internos (aumento en el PIB a 11,7%) y externos (subida del combustible y la falla en las cadenas de suministro por la pandemia).

¿Qué esperar en 2023?

José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Cepal, comunicó a BBC que “la inflación en 2023 será menor que en 2022, pero no tan baja como antes de la pandemia”. Otros organismos internacionales están de acuerdo con el diagnostico no solo en Latinoamérica sino a nivel global.

El director del INEC expresó a La Estrella de Panamá que “los porcentajes se mantendrán muy bajos para el 2023”. Incluso, con respecto a los altos costos del combustible, y con el hecho de que a partir del 15 de enero de 2023 el subsidio para este servicio acabará, Moreno comunicó “que los precios han bajado poco a poco y esto puede ser un respiro para los panameños”.

Sin embargo, con esto también se prevé un menor nivel en el crecimiento económico latinoamericano de 1,3% lo cual es muy bajo para las necesidades de desarrollo de la región y la inestabilidad que vive gran parte de la población.

El problema cae en el bajo crecimiento proyectado que puede significar mayores niveles de desempleo. Moreno explicó que el 2023 tiene muchos retos que afrontar en cuanto a su economía y existen tres variables: “El tema de las listas grises que desestimula la inversión extranjera y esto es un gran desafío para el país. Además, está el tema de las pensiones y el déficit que tienen los programas creados para cumplir con las personas de la tercera edad. Por último, se espera una solución con el conflicto relacionado a la minería ya que puede tener un aporte positivo para el país”.