Subsidios por alza del combustible presionan al Estado con $50 millones adicionales, advierte ministro Chapman

Señaló además que se analiza aplicar medidas similares al transporte colectivo y selectivo privado

El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, advirtió que el incremento en los precios internacionales del petróleo, producto del conflicto en Medio Oriente, ha obligado al Estado panameño a asumir una carga adicional en subsidios destinados al transporte público, la electricidad y el tanque de gas.

Chapman explicó que el subsidio que el Gobierno paga a MiBus y al Metro de Panamá se incrementará en “decenas y cientos de millones”, ya que de no hacerlo el pasaje tendría que aumentar.

Señaló además que se analiza aplicar medidas similares al transporte colectivo y selectivo privado, con reuniones programadas con transportistas para evitar que los costos de electricidad, transporte y gas licuado se disparen en $50 a $75 millones adicionales.

El ministro advirtió que, de continuar la tendencia alcista del petróleo, el impacto podría llegar a $200 millones, cifra que excedería el presupuesto de varios ministerios y afectaría directamente el costo de vida de los ciudadanos. “No es lo mismo tomar medidas cuando el petróleo está en $80 que cuando llega a $100 o $200”, puntualizó.

Chapman indicó que se ha conformado un equipo de trabajo con reuniones semanales para monitorear la situación y subrayó que los recursos del país son limitados, por lo que se requiere prudencia en su uso.

Recalcó que cualquier iniciativa legislativa sobre subsidios al combustible solo será apoyada si es sostenible: “No vamos a prometer algo a los ciudadanos que no se podrá cumplir”, dijo.

El ministro reconoció que los subsidios vigentes ya representan un gasto mayor para el Estado, aunque los usuarios del transporte público no perciban el aumento.

“El cálculo exacto varía día a día y semana a semana. Puede ser $50 millones, $75, $100 o incluso $40 millones, dependiendo del precio del combustible”, explicó, recordando que en 2008 el costo llegó a $140 millones.

Finalmente, Chapman descartó un escenario de desabastecimiento, asegurando que en el continente americano existe disponibilidad de diésel, gasolina, gas licuado y gas natural.

“Afortunadamente ningún analista prevé escasez. El problema no es la falta de combustible, sino el precio”, concluyó.

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