16 de Ago de 2022

Internacional

OEA insta a elevar coordinación en combate contra crimen organizado

El crimen organizado aprovecha la debilidad de los Estados, la falta de empleo y la desigualdad para operar impunemente en las Américas,...

El crimen organizado aprovecha la debilidad de los Estados, la falta de empleo y la desigualdad para operar impunemente en las Américas, indicó el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.

En un artículo publicado hoy por el diario "La Tercera" con el título "Seguridad en las Américas", Insulza aseguró que la 41 Asamblea General de la OEA celebrada del 5 al 7 de este mes en El Salvador tuvo el mérito de abordar la inseguridad ciudadana.

Consideró que la inseguridad es "uno de los temas que mayor preocupación provoca hoy a los habitantes de las Américas y uno de los grandes problemas que vive la región".

"El crimen, como empresa, se aprovecha de la debilidad de los Estados, de la falta de empleo, y la desigualdad, que son fenómenos dominantes en la mayor parte de nuestras sociedades", indicó.

De acuerdo con la OEA, en la última década no ha habido un gran crecimiento del crimen en la región, donde se registraron 14,94 homicidios por cada 100.000 habitantes, inferior a la de 16,19 del año 2001.

Pero esa cifra es aun muy superior al promedio mundial de ocho. Además, es mayor en América Latina y el Caribe y tiende a concentrarse en algunos países, regiones y ciudades.

Insulza mencionó que aparte del crecimiento de la violencia intrafamiliar y el femicidio, el fenómeno criminal se asocia actualmente mucho más al desarrollo visible del crimen organizado, que adquiere cada vez más carácter transnacional.

"La droga atraviesa las fronteras, al igual que la trata de personas, la extorsión y el secuestro, la piratería intelectual, el tráfico de armas, el lavado de dinero", destacó.

Planteó que este fenómeno es controlable "si sumamos a los criterios de coordinación regional, políticas nacionales acordes a la realidad de cada país".

Explicó que la política para atacar muchos de estos delitos corresponde a cada país, con realidades criminales y tasas de criminalidad distintas, pero en el ámbito regional se hace indispensable una coordinación cada vez mayor.

Ese criterio aparece en la Declaración de San Salvador de la 41 Asamblea General, que establece las bases de una política común de seguridad, las cuales permitirían trabajar con planes conjuntos para atacar en su raíz la transnacionalización del crimen.

Según Insulza, "hacer de la seguridad una efectiva política social no supone solamente medidas de protección o de castigo a la delincuencia, sino también medidas de contexto, de desarrollo económico y social y también de derechos humanos".

Actualmente, uno de cada cuatro jóvenes de América Latina y el Caribe no estudia ni trabaja y "esa juventud en riesgo es fácil presa del crimen organizado", anotó.

El secretario de la OEA recomendó a los gobiernos desarrollar y coordinar políticas específicas, en materia policial, judicial, carcelaria y de acción comunitaria para combatir el crimen.

Insistió en que los sistemas de justicia y las policías de las Américas, ahora agrupadas mayoritariamente en una nueva asociación, denominada Ameripol, que también se reunió en El Salvador, instrumenten estrategias de coordinación.

Por su parte, la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (Cicad-OEA) aprobó una nueva estrategia en materia de drogas, enfatizando aspectos como el combate al lavado de dinero, la prevención y la restricción de la demanda.

"El trabajo ya ha comenzado y será largo. Pero el éxito de El Salvador y la unidad con que el tema está siendo abordado nos permiten un espacio de optimismo", concluyó Insulza.