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25 de May de 2022

América

“Chavistas” bailan al son cubano

VENEZUELA. Los cubanos controlan cada vez más sectores estratégicos del gobierno de Hugo Chávez, como la salud, la educación, la inmigra...

VENEZUELA. Los cubanos controlan cada vez más sectores estratégicos del gobierno de Hugo Chávez, como la salud, la educación, la inmigración y la inteligencia. Su creciente influencia tiene escandalizados hasta a los propios chavistas.

El miércoles pasado el presidente venezolano, Hugo Chávez, sufrió una nueva baja en su gabinete, la tercera en el último mes, cuando renunció el ministro de Salud, Carlos Rotondaro. Tan pronto se conoció la noticia, la prensa caraqueña dijo que había dimitido en rechazo a la imposición de personal cubano en posiciones clave de su cartera.

Una versión similar se había escuchado hace unas semanas, cuando renunció el entonces vicepresidente y ministro de Defensa, Ramón Carrizales. En esa ocasión se dijo que estaba en desacuerdo con la presencia de militares cubanos en las Fuerzas Armadas.

El gobierno no tardó en rechazar ambas informaciones, pero fue infructuoso su esfuerzo. Los reportes sobre el malestar por la penetración cubana en posiciones estratégicas, incluso dentro del mismo chavismo, no han hecho más que aumentar en los últimos días.

ADMIRACIÓN DE CHÁVEZ POR FIDEL

La admiración de Chávez hacía Fidel Castro es bien conocida, para nadie es un secreto que aspira a ser su heredero político en Latinoamérica y emular el modelo de la isla. Los dos se conocieron en La Habana el 14 de diciembre de 1994, cuando el venezolano estaba recién salido de la cárcel después del fallido golpe de Estado que lideró en 1992.

Desde entonces se mantuvieron en contacto y, después de que los venezolanos lo eligieron Presidente en 1998, Chávez y Fidel han hermanado las dos “revoluciones”, al punto de explorar la idea de federar a los dos países en uno.

Sin embargo, los sondeos entre los venezolanos muestran un rechazo, siempre por encima del 80%, a la idea de asimilarse a Cuba, En 2000 se firmaron los primeros acuerdos bilaterales para vender petróleo venezolano a Cuba con una financiación muy favorable a cambio de bienes y servicios cubanos. Pero fue en 2003 cuando profundizaron el vínculo.

Por ese entonces, Chávez enfrentaba una situación muy adversa. Aunque había sobrevivido a una intentona golpista, se venía el referendo revocatorio con que la oposición aspiraba a sacarlo del poder.

RELACIONES DE COOPERACIÓN

En su momento más crítico, Fidel le aconsejó arrancar con las misiones, y los médicos cubanos empezaron a llegar, un factor fundamental para que Chávez lograra salvar el pellejo en aquella consulta. En una visita a La Habana en 2005, Fidel le dijo a Chávez que los dos países eran “una sola nación”. Y remató: “Somos venecubanos”.

“En 2005 Fidel denunció el peligro de una “perestroika” en la isla. Con su salud maltrecha se sintió incapaz de detenerla y se propuso atar el vagón cubano a Venezuela. Contra la apertura hacia Occidente, apertura hacia Venezuela —dijo a SEMANA Américo Martín, ex guerrillero y político venezolano estudioso del tema cubano—. A su vez, Chávez quiere incluir su vaporoso proyecto en la revolución cubana, con sus 50 años a cuestas. La tendencia sigue y el resultado hoy es una curiosa relación de vasallaje: de Venezuela a Cuba en lo político, lo militar y lo ideológico, y de Cuba a Venezuela en lo económico”.

El desembarco cubano comenzó con la salud y el deporte, luego se extendió a la educación. Hoy también participan en las aduanas, las notarías y registros públicos.

“En este momento se multiplican en el ámbito militar y de inteligencia y contrainteligencia. Hay una densa penetración ideológica. Miembros de milicias, militares profesionales y centenares de dirigentes se están formando en Cuba” —asegura Martín—.

PRESENCIA CUBANA EN CARACAS

Chávez percibe como enemigos a los disidentes y en la medida en que retrocede, denuncia magnicidios y golpes. No confía en sus seguidores, exige lealtad absoluta, y sólo se siente seguro rodeado de enviados de Fidel. Aunque no es posible confirmar con exactitud el poder de los funcionarios cubanos en Caracas, su influencia es notoria.

Según Luis Alfonso Dávila, ex ministro del Interior de Chávez, hay más de 60,000 cubanos en Venezuela, de los que se calcula que la mitad son médicos. “Es como si tienes un familiar que va a vivir a tu casa. Aunque los apoyamos y los queremos, llega un momento en que quieres tu privacidad. Los médicos venezolanos no quieren seguir siendo dirigidos por una misión extranjera”, dijo a SEMANA Adolfo Delgado, presidente de la Sociedad Bolivariana de Medicina, de corte oficialista.

En septiembre, la Confederación de Trabajadores de Venezuela, de línea opositora, denunció que el sector petrolero estaba “completamente penetrado” por la inteligencia cubana. Y desde 2005, cuando el gobierno le dio a Cuba un contrato para modernizar el sistema de identificación, se les puede encontrar incluso en el control de inmigración y en la expedición de pasaportes.

“La presencia de “asesores” cubanos es tan abierta y abultada, que se hace realmente ofensiva hasta para los chavistas, que son, precisamente, quienes hacen llegar datos sobre esa anómala e insultante situación. Hay ministros cubanos que se instalan aquí durante meses y despachan como si estuvieran en La Habana”, aseguró recientemente Teodoro Petkoff en su editorial del diario Tal Cual.

CRÍTICAS DE LOS OPOSITORES

”Lo que está ocurriendo es un proceso de pérdida de soberanía, una toma por parte de Cuba del estado venezolano”, dijo a SEMANA el líder opositor Leopoldo López. Según explica, se trata no sólo de la vinculación de cubanos, sino de la doctrina y el marco legal cubano en aspectos tan delicados como la educación y las Fuerzas Armadas.

El tema de los militares, que desde el 4 de febrero pasaron a llamarse Fuerzas Armadas Revolucionarias de Venezuela, es especialmente crítico. Además, la Milicia Nacional Bolivariana, que son grupos de apoyo de civiles armados, recoge el modelo de la isla, y en diciembre fueron a Cuba a recibir entrenamiento. ”El concepto del pueblo en armas y la militarización de la sociedad es un rasgo nuevo y progresivo que se ha ido instaurando como un modelo de gestión que sin duda proviene de la doctrina cubana”, explica la analista Rocío San Miguel, presidenta de la ONG Control Ciudadano.

Una parte importante del movimiento del que nació el chavismo es de corte nacionalista, y hay sectores que no ven con buenos ojos un grado tan alto de dependencia externa, venga de quien venga. A lo largo de estos años, la oposición venezolana se ha quejado muchas veces de la ′cubanización′ del país, pero el tema ha tomado nuevo aire, en parte por la polémica llegada a Caracas, a principios de mes, del ministro de Tecnología cubano, Ramiro Valdés. Según la versión oficial, Valdés iba al frente de una comisión técnica para resolver la crisis energética que afecta a Venezuela. Pero la oposición puso el grito en el cielo y reclamó que Valdés no tiene ese tipo de experiencia, que Cuba ha vivido azotada por los apagones y que, en ese campo, los técnicos venezolanos son superiores a los cubanos. Los entendidos recordaron que Valdés es uno de los tres “comandantes históricos de la revolución” y lo precede su fama de hombre fuerte de la represión.