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25 de Sep de 2020

América

Gira mundial de Romney

El virtual candidato republicano Mitt Romney está planeando una gira por Gran Bretaña, Alemania, Polonia e Israel para proyectar una ima...

El virtual candidato republicano Mitt Romney está planeando una gira por Gran Bretaña, Alemania, Polonia e Israel para proyectar una imagen de experiencia en política exterior. Pero su itinerario contiene un gran error: debería empezar su gira aquí, en México.

Una visita a México no solo sería una señal de que no ha tirado la toalla en lo que respecta a los votantes hispanos, que según las encuestas están apoyando al presidente Barack Obama en un 63 por ciento, contra un 27 por ciento para Romney. También sería una señal de que Romney entiende que algunos de los mayores desafíos y las mayores oportunidades para EEUU se encuentran en este país. El próximo presidente estadounidense, sea Obama o Romney, disfrutará de una rara ventaja en lo que se refiere a las relaciones entre EEUU y México: empezará su período de gobierno casi simultáneamente con el nuevo presidente mexicano. A juzgar por lo que he escuchado aquí de algunos de los principales colaboradores de Enrique Peña Nieto, el ganador de las recientes elecciones mexicanas, el nuevo gobierno de México estará ansioso por aumentar el comercio bilateral con Washington, entre otras cosas participando en la iniciativa comercial propuesta por EEUU conocida como la Alianza Trans-Pacífica, que crearía el bloque de libre comercio más grande del mundo en la cuenca del Pacífico.

México ya es el tercer socio comercial más importante de EEUU, después de Canadá y China, comprando alrededor de $200 mil millones anuales en exportaciones estadounidenses. Y en momentos en que las economías europeas están creciendo a paso de tortuga o no crecen en lo absoluto, México —y Latinoamérica en general— ofrece una excelente oportunidad para exportaciones estadounidenses, según asesores de Peña Nieto.

Latinoamérica está creciendo a un promedio del 4% anual, y ha crecido constantemente durante la última década. Desde el 2003, alrededor de 73 millones de latinoamericanos han salido de la pobreza, según el Banco Mundial, lo que está creando una nueva clase media en la región. Además, es probable que los enormes descubrimientos de yacimientos petroleros y de gas natural de México y Brasil conviertan a Latinoamérica en una fuente aún mayor de energía mundial, reduciendo así la dependencia de Estados Unidos del petróleo del Medio Oriente. Ya alrededor de la mitad de las importaciones de petróleo de EEUU proceden de naciones del continente americano. Como si esto fuera poco, también está la así llamada ‘agenda negativa’ —drogas, violencia, inmigración ilegal y contaminación ambiental— que debería colocar a México y el resto de Latinoamérica a la cabeza de las prioridades estadounidenses en política exterior.

ANALISTA