Temas Especiales

26 de May de 2020

Mundo

Miles celebran la libertad de Suu Kyi

RANGÚN. La disidente birmana Aung San Suu Kyi fue liberada ayer después de siete años y medio de arresto domiciliario. Ante miles de sus...

RANGÚN. La disidente birmana Aung San Suu Kyi fue liberada ayer después de siete años y medio de arresto domiciliario. Ante miles de sus simpatizantes reunidos en la puerta de su casa en Rangún, aparece resplandeciente y sonriente, muestra que estos años de aislamiento no han podido acabar con su carisma. La premio Nobel de la Paz de 1991, icono del movimiento democrático birmano, tampoco ha perdido ni un ápice de su poder de atracción y llamó a la unidad para lograr una Birmania democrática.

‘ Debemos trabajar juntos, al unísono, para alcanzar nuestro objetivo’, dijo la dirigente opositora a sus simpatizantes, a quienes les prometió que hoy dará un discurso en la sede de su partido, la Liga Nacional por la Democracia (Lnd), el primero después de su liberación.

‘Hay un tiempo para el silencio y un tiempo para hablar’, indicó emocionada.

Suu Kyi regresó entonces al interior de su casa acompañada por funcionarios de su partido. Su liberación ocurrió en el día que vencía la extensión de 18 meses de su arresto domiciliario por haber dado hospitalidad, en mayo del 2009, a un intruso estadounidense.

De 65 años, Suu Kyi transcurrió 15 de los últimos 21 años en detención. Fue liberada tras la celebración de las elecciones generales en Birmania del pasado 7 de noviembre, bajo la condición de ‘no romper la ley’, ya que las principales acusaciones que pesan en su contra son por violar las normas de seguridad y quebrantar varias veces los términos de su arresto domiciliario.

Suu Kyi es una figura emblemática de la oposición birmana, una de las voces más activas contra la Junta Militar que gobierna Myanmar (antes Birmania) desde el golpe de Estado del general Ne Win en 1962.

REACCIÓN INTERNACIONAL

Por su parte, la liberación de Suu Kyi, provocó alivio en la comunidad internacional, que espera que éste sea un primer paso hacia un cambio en Birmania y la liberación de otros presos políticos.

Desde Yokohama (Japón), donde participa en el foro económico Asia-Pacífico (APEC), el presidente estadounidense Barack Obama, premio Nobel de la paz 2009, se congratuló de una liberación ‘esperada desde hace largo tiempo’ y rindió homenaje al ‘combate valiente’ de Suu Kyi.

En tanto, el secretario general de la ONU Ban Ki-moon también llamó a la junta a ‘consolidar el gesto de ayer para liberando a todos los otros prisioneros políticos que quedan en las cárceles de Myanmar’.

Por otro lado, la jefa de la diplomacia estadounidense Hillary Clinton hizo un llamamiento a las autoridades birmanas para que garanticen a Suu Kyu su libertad ‘sin ninguna condición’ para que pueda ‘viajar, reunirse con sus compatriotas, expresar sus opiniones y participar en actividades políticas sin restricción’.

La liberación de Aung San Suu Kyi ‘debería haberse producido hace tiempo’, estimó el primer ministro británico David Cameron.

Y así muchos otros países a nivel internacional mostraron felicidad y apoyo a la premio Nobel de la Paz.