Trump defiende acuerdo para controlar 65.000 millones de barriles petroleros en Venezuela

  • 31/08/2026 08:46
Washington tendría participación mayoritaria sobre 17 campos durante 25 años, mientras Caracas proyecta inversiones multimillonarias entre cuestionamientos políticos e incertidumbre contractual

Donald Trump defendió este domingo el acuerdo petrolero con Venezuela que otorgaría a Estados Unidos una participación mayoritaria en una empresa con derechos sobre campos que concentran unos 65.000 millones de barriles de crudo. El mandatario presentó el pacto como una operación sin costos para su país, pese a las interrogantes sobre su financiamiento, ejecución y consecuencias políticas.

“Es un regalo de Venezuela al pueblo de Estados Unidos”, aseguró en su red social. Según la información publicada por El País, el presidente estadounidense también adelantó que pretende destinar parte del petróleo a reponer las reservas estratégicas nacionales.

El alcance del convenio va más allá del suministro energético. Su implementación podría estrechar la dependencia económica venezolana respecto de Washington y reforzar la relación entre Trump y la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, mientras persisten dudas sobre el futuro de la transición democrática.

Qué contempla el acuerdo petrolero

El mecanismo anunciado prevé constituir una empresa conjunta con participación mayoritaria del Gobierno estadounidense. Esta tendría derechos para operar 17 campos petroleros en el lago de Maracaibo y la faja del Orinoco, durante un período inicial de 25 años, con posibilidad de extensión.

Ambos gobiernos anunciaron inversiones por 100.000 millones de dólares para el sector petrolero venezolano. Sin embargo, todavía no se conocen todos los participantes, las condiciones definitivas de los contratos ni el calendario para ejecutar los compromisos.

De acuerdo con las estimaciones divulgadas por Caracas, con un precio de referencia de 65 dólares por barril, Venezuela recibiría alrededor de 19 dólares por cada unidad comercializada. El Gobierno proyecta ingresos por regalías cercanos a los 209.000 millones de dólares durante los 25 años.

Estas cifras corresponden a las previsiones oficiales y no a recursos ya desembolsados o ingresos garantizados.

Por el lado estadounidense, la gestión recaería en la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono. La participación de las grandes petroleras privadas continúa siendo una de las principales incógnitas, debido a los riesgos políticos y las elevadas necesidades de inversión de la industria venezolana.

Petróleo, respaldo político y dudas sobre la transición

El anuncio provocó cuestionamientos tanto en sectores del chavismo como en la oposición venezolana, en medio de críticas por la falta de transparencia de las negociaciones.

El economista Luis Vicente León explicó a El País que el acercamiento responde a necesidades coincidentes: Washington busca asegurar recursos energéticos, mientras Caracas necesita ingresos y dispone de un margen limitado para negociar frente a Estados Unidos.

La dimensión política del pacto también genera advertencias. Benjamin Gedan, director para América Latina del Stimson Center, consideró que el convenio refuerza las críticas de quienes atribuyen a intereses petroleros la intervención estadounidense que terminó con la captura de Nicolás Maduro en enero.

Según su análisis, los beneficios que Trump perciba de su relación con Rodríguez podrían reducir sus incentivos para promover una transición que implique la salida de ella del poder.

Para el gobierno interino venezolano, una recuperación económica representaría una oportunidad para ganar respaldo. No obstante, las expectativas de inversión todavía conviven con interrogantes sobre las garantías institucionales, la seguridad jurídica y las condiciones de unas eventuales elecciones.

Las elecciones estadounidenses añaden incertidumbre

El acuerdo también entra en el escenario electoral de Estados Unidos. De cara a los comicios legislativos de noviembre, Trump busca presentar el acceso al petróleo venezolano como una futura respuesta al alto costo de los combustibles.

Sin embargo, el pacto no supondría una reducción inmediata de los precios de la gasolina. Sus posibles efectos dependerían de inversiones, recuperación productiva y plazos que aún no están definidos.

El periodista y escritor venezolano Moisés Naím advirtió, en declaraciones recogidas por El País, que las propuestas del mandatario pueden enfrentar obstáculos en los tribunales, el Congreso y la oposición. Por ello, consideró que los resultados electorales de noviembre serán determinantes para el futuro del convenio.

Por ahora, Washington y Caracas celebran sus beneficios previstos, pero siguen pendientes las condiciones que permitirían convertir el anuncio en producción petrolera, ingresos y resultados concretos para la población venezolana.

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