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Nahuel Gallo en casa otra vez y su esposa rompe el silencio: “No fueron dos ni tres días...”
- 03/03/2026 17:52
El gendarme argentino Nahuel Gallo vivió un momento profundamente emotivo este lunes al reencontrarse con su esposa, María Alexandra Gómez, y su hijo para compartir su primera cena familiar tras pasar 448 días detenido en Venezuela.
La escena fue compartida por su pareja en redes sociales junto a una foto que ya recorre las plataformas y emociona a miles de personas.
En su publicación, María Alexandra Gómez relató cómo fue aquella noche tan especial que habían esperado durante más de 14 meses.
Con la sencillez de una escena familiar, contó que Nahuel pidió “carne asada argentina”, algo que extrañaba con todo su corazón después de tanto tiempo lejos de casa.
“Estuvimos los tres juntos después de tanto tiempo separados”, escribió la esposa en su cuenta acompañando la imagen de los tres compartiendo la mesa.
Gómez también aprovechó su mensaje para comenzar a expresar, con honestidad y emoción, lo que significó este largo período de dolor y espera.
“Nahuel Gallo merece respeto. La situación que vivió durante tanto tiempo en Venezuela fue desgastante y dolorosa no solo para él, sino también para nosotros como familia”, señaló, destacando que no se trató de “dos ni tres días... fueron 448 días”.
La mujer agregó que, pese a haber recuperado la libertad, el proceso de recuperación aún continúa. “Nahuel está en un proceso de recuperación. Su salud es lo primero”, afirmó, recordando que durante 14 meses a su esposo se le negó deliberadamente la atención adecuada mientras estaba en cautiverio.
Ahora, con el apoyo de profesionales y de su familia, enfatizó que tiene que sanar, paso a paso.
Además, Gómez adelantó que cuando Nahuel lo considere prudente y esté listo para hacerlo, compartirán su historia y denunciarán lo que vivió como crímenes de lesa humanidad, no desde el odio sino desde la convicción de que la verdad y la justicia son indispensables para la dignidad humana.
La foto de esa cena, simple pero cargada de significado, se ha convertido en símbolo de resiliencia y amor familiar en tiempos de adversidad.