Panamá y 40 países condenan al Talibán por legalizar la discriminación contra mujeres en Afganistán

  • 10/03/2026 11:56
Gobiernos y organismos internacionales denuncian nuevas normas que institucionalizan violencia doméstica, restringen educación y reducen libertades civiles, agravando la crisis de derechos humanos

En el marco del Día Internacional de la Mujer, Panamá se unió a más de cuarenta países y a la Unión Europea para condenar la represión sistemática ejercida por el Talibán contra las mujeres y niñas en Afganistán, una situación que, según el pronunciamiento conjunto, ha alcanzado un nivel “cada vez más crítico”.

El comunicado fue suscrito por Estados de Europa, América, Asia y Oceanía —entre ellos Colombia, Francia, Reino Unido, Canadá, Alemania, Japón, Australia y Nueva Zelanda— como parte de los compromisos internacionales sobre Mujeres, Paz y Seguridad.

Los gobiernos firmantes expresaron su solidaridad con las afganas y denunciaron que las autoridades talibanes continúan imponiendo restricciones que eliminan progresivamente a las mujeres de la vida pública.

Nuevo código penal institucionaliza la discriminación

Uno de los puntos más alarmantes señalados por la declaración es la reciente aprobación de un nuevo código penal nacional por parte del régimen talibán.

Según los países firmantes, esta normativa transforma restricciones previamente impuestas en disposiciones legales obligatorias, consolidando un sistema de discriminación estructural contra mujeres y niñas.

La comunidad internacional advierte que las restricciones educativas convierten a Afganistán en el único país donde las niñas no pueden acceder a secundaria ni universidad.

El documento advierte que el código debilita las protecciones frente a la violencia de género, al incluir disposiciones que permitirían a los esposos castigar físicamente a sus esposas e hijos, mientras que agresiones graves podrían recibir penas mínimas de prisión.

Los gobiernos consideran que estas medidas refuerzan la impunidad y socavan los mecanismos de acceso a la justicia, lo que constituye una violación directa de las obligaciones internacionales de Afganistán en materia de derechos humanos.

Afganistán, único país donde niñas no pueden estudiar

La declaración también denuncia la progresiva exclusión de las mujeres afganas de la sociedad.

Entre las restricciones más severas se encuentran las limitaciones al acceso a educación, empleo, atención médica, libertad de movimiento y participación social.

Los firmantes subrayan que Afganistán es actualmente el único país del mundo donde las niñas tienen prohibido cursar educación secundaria y universitaria, lo que priva a millones de estudiantes de sus derechos fundamentales.

Afganistán es actualmente el único país del mundo donde las niñas tienen prohibido acceder a la educación secundaria y universitaria.

Además, las restricciones impuestas a la formación y participación de profesionales de la salud femeninas generan preocupación por el acceso a servicios médicos maternos, el aumento de muertes prevenibles y el deterioro de la salud mental en el país.

Riesgos para periodistas, activistas y organizaciones humanitarias

El comunicado también alerta sobre el deterioro del espacio cívico y mediático, con activistas, periodistas y organizaciones de la sociedad civil expuestos a crecientes riesgos de represalias y detenciones.

Las restricciones impuestas por el Talibán a las mujeres que trabajan para Naciones Unidas y organizaciones humanitarias violan la resolución 2681 del Consejo de Seguridad y obstaculizan la entrega de ayuda esencial, incluyendo atención médica para mujeres y niñas.

Exigen revertir medidas y restablecer derechos

Los países firmantes instaron al Talibán a revocar inmediatamente todas las restricciones impuestas contra mujeres y niñas, restablecer el acceso a la educación, levantar las prohibiciones laborales y poner fin a las represalias.

También recordaron que Afganistán debe cumplir con sus compromisos internacionales, incluido el Convenio para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW).

Más de 40 países, incluido Panamá, firmaron una declaración conjunta en la que condenan la represión sistemática del Talibán contra mujeres y niñas en Afganistán.

Asimismo, solicitaron que se levante de inmediato la prohibición que impide a funcionarias afganas de Naciones Unidas acceder a sus lugares de trabajo.

Apoyo internacional a mecanismos de rendición de cuentas

La declaración respalda los esfuerzos de la comunidad internacional para documentar violaciones de derechos humanos en Afganistán.

En ese sentido, los gobiernos firmantes valoraron la reciente visita a Kabul de Rosemary DiCarlo, subsecretaria general de la ONU, así como el informe del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en Afganistán.

También destacaron la creación de un mecanismo independiente del Consejo de Derechos Humanos para documentar abusos y el trabajo de la Corte Penal Internacional en la investigación de posibles crímenes.

El comunicado concluye subrayando que la participación plena, segura y significativa de las mujeres es indispensable para la paz, la estabilidad y la prosperidad de Afganistán, especialmente en el contexto del inicio del 70º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU.

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