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17 de Apr de 2021

Nacional

Fueron 40 años de abandono

PANAMÁ. La noticia tomó por sorpresa a muy pocos. El gobierno finalmente tomó la decisión de demoler, a un costo de 1.2 millones de dóla...

PANAMÁ. La noticia tomó por sorpresa a muy pocos. El gobierno finalmente tomó la decisión de demoler, a un costo de 1.2 millones de dólares, el antiguo y deteriorado velódromo Nueva Generación, ubicado en la periferia de la actual terminal de carga de Tocumen, S. A., por considerar las instalaciones ‘un peligro para las operaciones aeroportuarias debido a las malas condiciones que presentan’.

Juan Carlos Pino, gerente general de la estatal Tocumen, S. A., hizo el anuncio hace poco en la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional, a donde concurrió para sustentar un traslado de partida para esta y otras tareas inherentes al proyecto de expansión de la terminal aérea. La suerte del Nueva Generación la correrán también la sede de la clausurada imprenta La Nación y el viejo cuartel de bomberos del aeropuerto.

UN PESO EN LA HISTORIA

Las instalaciones deportivas a punto de desaparecer formaban parte del complejo deportivo que desarrolló en 1969 el llamado ‘Gobierno Revolucionario’ para cumplir con el compromiso de organizar los XI Juegos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en Panamá entre el 28 de febrero y el 13 de marzo de 1970. Junto al velódromo se construyó en Tocumen un polígono de tiro, muy cerca del antiguo Cuartel Militar de Los Pumas, administrado por la Federación Nacional de Tiro y la Guardia Nacional y que desapareció tras la invasión estadounidense de 1989; el estadio Revolución (Rommel Fernández), el gimnasio Nuevo Panamá (arena Roberto Durán) y la piscina Patria (Eileen Coparropa).

Por esos días, el deporte panameño era administrado por el Instituto de Cultura y Deporte (Incude), bajo la responsabilidad del desaparecido Rigoberto Paredes.

En 1969, Rubén Darío Paredes ostentaba el cargo de teniente coronel de la Guardia Nacional y fungía como alto comisionado del deporte en representación del Estado Mayor.

En contacto con La Estrella, el hoy general retirado recuerda que la construcción de este velódromo, cuyo costo estima entre 5 y 7 millones de dólares en la época, formaba parte de la responsabilidad panameña de organizar estos juegos y posteriormente los Bolivarianos de 1973, pese a que nuestro país no tenía _ni tiene_ gran vocación hacia el ciclismo.

‘Sabíamos que el velódromo no tendría gran futuro y finalmente se convirtió en un elefante blanco’, relata. Recuerda que durante los años 70 hubo una propuesta de un famoso torero español, ‘El Cordobés’, de adquirir estas instalaciones para convertirlas en una plaza de toros, ‘pero la cosa no fraguó’.

LA REALIDAD SE MANTIENE

Este año, en abril pasado, nuestro país organizó la versión IX versión de los juegos Centroamericanos con la participación de los seis países que forman este zona. El ciclismo esta vez no tuvo ninguna sede permanente y se limitó a pruebas ‘de ruta’ en la Cinta Costera. Igual que en 1970, Cuba arrasó con el medallero... ¿Y el velódromo de Tocumen? Bien, gracias... ¿Y usted?