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26 de Jun de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Ejecutivo, poder y seguridad nacional

En un tema tan sensible como el de la seguridad nacional es indispensable promover el debate y sustentar ante el país las decisiones que...

En un tema tan sensible como el de la seguridad nacional es indispensable promover el debate y sustentar ante el país las decisiones que se adoptan, más cuando se conjugan en el momento elementos extramuros que hacen relación con la seguridad del hemisferio o las políticas de la primera potencia del mundo, en torno a los fenómenos delincuenciales emanados del narcotráficos y otros flagelos, incluyendo su propia hegemonía y el control continental, tomando en cuenta la posición geográfica del istmo de Panamá en el contexto norte-sur, este-oeste.

Montesquieu, en su teoría de la separación de los poderes, establece un eslabón de control mutuo entre ellos, que en muchos sistemas ha colapsado, como resultado del papel predominante de los factores de poder, ya sea por vía de quienes poseen grandes capitales, la iglesia, los sindicatos, los medios de comunicación y precisamente el ejército o los militares; de allí que Ferdinand Lasalle diga, en su obra “¿Qué es una Constitución?”, que ésta representa la normatividad que resulta de los intereses de los factores de poder.

Lamentablemente, nuestro país adquirió carta de ciudadanía con la colaboración de EEUU, siendo además que en alguna ocasión, el propio Omar Torrijos al firmar los tratados del Canal de Panamá, señaló que “la Nación permanecía con ellos ligada al paraguas del Pentágono”.

Considero que además de ser justificada la preocupación de algunos sectores de la comunidad nacional sobre la misión de los mencionados Decretos Leyes, la misma se acrecenta mientras sus diseñadores no sepan sustentar ante el país los motivos y razones para su implementación.

Recordemos que durante el pasado reciente se utilizó en el país el concepto de “Decretos de Guerra”, dictados por el Ejecutivo de la época, en momentos en que se daba en Panamá la presencia de las tanquetas del imperio. Por ello, opinamos que es una irresponsabilidad y falta de manejo político que a la ciudadanía no se le explique de manera clara y verídica los fundamentos de la letra o contenido de estas disposiciones.

En muchas ocasiones nos hemos preguntado: ¿Quién defiende al presidente, especialmente cuando adopta medidas sensibles para la Nación? Pareciera ser que los verdaderos ideólogos de estas disposiciones simplemente no defienden la criatura, siendo el presidente el único blanco de las críticas, cuando se entiende que el Ejecutivo, o el Gabinete, es un equipo.

Es ponderable la alerta de los medios de comunicación social en la apertura del debate nacional en estos temas, pues el problema de la delincuencia interna y externa nos concierne y afecta a todos los panameños, que actualmente sentimos la falta de una seguridad efectiva.