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31 de May de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Crisis y falacia neoliberal

En el verano de 2007 estalló la crisis. El banco francés BNP suspendió fondos de inversión por impagos del sector estadounidense de hipo...

En el verano de 2007 estalló la crisis. El banco francés BNP suspendió fondos de inversión por impagos del sector estadounidense de hipotecas basura. El Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal (Fed) inyectaron millones de euros y dólares en bancos. Compras públicas de entidades para su rescate y de activos contaminados, inyecciones millonarias? El Gobierno de EEUU nacionaliza Fannie Mae y Freddie Mac, firmas que avalan casi la mitad de créditos hipotecarios estadounidenses, cuando sufren enormes pérdidas por impagos.

El catedrático de economía Juan Torres, dice: “La deuda creada con el boom inmobiliario estadounidense, (...), es excesiva e insostenible. Esa deuda se basa en papeles financieros de escaso valor, opacos, arriesgados y volátiles, (...). (?) Pero el pastel se descubre cuando los bancos no pueden disimular más tiempo sus inversiones en paquetes de hipotecas basura sin valor y en fondos inmobiliarios sin mercado”.

¿Por qué se extiende la crisis a otros sectores? Torres nos lo cuenta: “Al dedicar muchos recursos a especulación inmobiliaria, en productos financieros opacos y peligrosos, los bancos han incentivado la actividad económica que menos riqueza y empleo crea. Y cuando la burbuja, que ellos mismos han creado con la complicidad de los bancos centrales, estalla, comprueban que sus balances hacen aguas, no tienen liquidez y se han evaporado sus depósitos. Y cierran el grifo a empresarios y consumidores. Así ahogan la actividad económica y provocan desempleo masivo, subidas de precios desorbitadas por la especulación y crisis sin parangón. Los bancos y entidades financieras son culpables de lo que pasa”.

De mala suerte o desastre impredecible, por tanto, nada de nada. Joseph Stiglitz, Nobel de Economía, lo juzga lúcidamente: “Esta crisis es fruto de la falta de honestidad de las instituciones financieras y de la incompetencia de los políticos”.

Ahora, Wall Street recibirá mucho dinero público para comprar activos envenenados por hipotecas basura, que fulminan balances de bancos y paralizan la economía real de EEUU, y así sacarlos de los balances de entidades financieras: $700,000 millones. En abril, el FMI calculaba pérdidas de $945,000 millones. Ahora rectifica: serán $1.3 billones elevando la deuda pública estadounidense a $11.3 billones para salir al rescate.

El ex presidente español, Felipe González, ha reconocido que “no es cierto (...) que el mercado regula la economía”. Y los eurodiputados del Parlamento Europeo diagnostican que el mercado ha fracasado, porque no ha habido vigilancia ni transparencia. (...) declaran que (...) “Necesitamos regular los mercados”. (?). En los mercados hay ladrones y por eso se necesita policía”. Gordon Brown (Reino Unido), José L. Rodríguez Zapatero (España), y Luiz Lula (Brasil) piden crear un organismo internacional que supervise y controle el sistema financiero. Bienvenidos a la razón y a la lucidez. Ahora hay que imponer transparencia financiera y regular el mundo financiero y someterlo al control de la democracia.

Es indecente profesar fe en el mercado con vacas gordas y suplicar la intervención gubernamental (¡tan antineoliberal!) con vacas flacas? para que el dinero público pague las deudas. Una campesina ilustra en una caricatura de un humorista español: “Si nada ganábamos cuando se forraban, porque hemos de perder cuando se la pegan”.