Temas Especiales

22 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

¿Derechos humanos?

Joe Arpaio del Condado de Maricopa (Az) es reelecto período tras período como sheriff del lugar.

Joe Arpaio del Condado de Maricopa (Az) es reelecto período tras período como sheriff del lugar.

Allí inició cuadrillas encadenadas para que los reclusos realicen trabajo en proyectos de la comunidad. Lo mismo hizo con las mujeres reclusas, según él para que no lo acusaran de discriminación.

Además, les cortó la televisión por cable hasta que se enteró que una orden de la Corte Federal exigía proveer con televisión por cable a las cárceles. El sheriff volvió a conectar la televisión por cable, aparte de Disney solo permite el canal meteorológico.

Cuando le preguntan por qué el meteorológico, dijo lo siguiente: “Así estos turros sabrán cómo será el tiempo cuando trabajen en mis cuadrillas encadenadas”.

Todo lo cual y en mayores detalles está en los “e-mails” que algunos panameños se están cruzando entre sí. Lo interesante es saber las elucubraciones de la gente que originó el correo. Los que reenvían diciendo “necesitamos un sheriff así en Panamá”, son inocentes.

Analicé que psicológicamente, el homicidio produce un terrible shock a los deudos y familiares de las víctimas que puede perdurar sin tratamiento.

De allí que ellos sean considerados en nuestra legislación también como víctimas. Para nadie es un secreto que en ese momento de dolor estas víctimas del delito quisieran tomar la justicia por sus manos, o tomar una vida por otra vida, pero vivimos en un país civilizado.

“Ojo por ojo, diente por diente”, Ley del Talión o Ley del Revólver, esto no tiene cabida en pleno 2008.

El solo pensamiento de las víctimas en ese sentido es comprensible, no obstante, no lo es de las autoridades que sueltan estos correos en el ciberespacio que hablan de mano dura, de tal manera como si se tuviese que torturar, partir en pedacitos o colgar de un árbol al que delinque.

Aún así, hay que tener en cuenta los derechos humanos de las víctimas y seguir preguntándonos cómo en el Chapulín: “¿Y ahora, quién podrá defendernos?”.