Temas Especiales

22 de Sep de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

PanamaEmprende no llena expectativas

Cuando se dio el lanzamiento del Programa PanamaEmprende, cuyo fin es agilizar el proceso de apertura de empresas, los encargados del pr...

Cuando se dio el lanzamiento del Programa PanamaEmprende, cuyo fin es agilizar el proceso de apertura de empresas, los encargados del proyecto pronosticaban que la calificación de Panamá como destino para hacer negocios iba a mejorar.

Sin embargo, en el último informe del Banco Mundial (BM), titulado “Doing Business”, que mide el clima de negocios en 181 países, vemos que Panamá descendió 5 puestos. En el renglón relacionado con la apertura de empresas, Panamá mejoró tres puestos, de 35 a 32. Cuando se lanzó PanamaEmprende, se vendió la idea de que Panamá iba a estar entre los países líderes en la facilidad de la apertura de empresas, pero el informe muestra lo contrario.

Lo que sí demuestra ese informe es que Panamá tiene serios problemas estructurales que debe arreglar, para tener una economía moderna y competitiva. Nuestra legislación laboral tiene más de 35 años, cuando las realidades económicas eran otras, vivíamos en una economía cerrada. Hoy estamos inmersos en la globalización, pero el Código de Trabajo no contempla conceptos como productividad ni flexibilidad en la contratación, lo cual se traduce en menos empleos formales y más informales. Carecemos de legislación moderna que proteja al inversionista o dueño minoritario. Hemos visto en Panamá cómo pequeños inversionistas y depositantes han perdido todo y a los directivos y dueños de las empresas no les pasa nada. Si comparamos con el Caso Enron en EEUU, vemos que allá sí son castigados los directivos de las empresas que cometen irregularidades.

Nuestro sistema judicial también refleja serías deficiencias, según el informe del BM. Hacer cumplir un contrato en Panamá demora demasiado y es costoso por las ineficiencias de la justicia. Nuestro complicado y costoso sistema tributario también refleja serias deficiencias. Panamá está calificado 172 de 181 países en este indicador, igual cifra del indicador de legislación laboral. La reforma fiscal del 2005 es calificada como un éxito por el gobierno, pero el informe del BM refleja que en Panamá los impuestos son altos y que su pago es un proceso complicado. Esto resta competitividad a las empresas panameñas y ahuyenta a los inversionistas extranjeros.

Pese al alto crecimiento económico, tenemos mucho que mejorar para lograr una economía moderna y eficiente. Tenemos que simplificar la legislación tributaria, bajar los impuestos y ver los ejemplos de Irlanda, Estonia y Rusia, que implementaron un “flat tax” y lograron simplificar la tributación y aumentaron los ingresos tributarios, pese a que bajaron la tasa impositiva. Tenemos que reformar el sistema judicial para garantizar la seguridad jurídica y lograr que el sistema sea rápido, eficiente y justo para todos.