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23 de Sep de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Somos seres humanos…

En lo que va de este año ya son más de 12 los agentes de seguridad que han perdido su vida haciendo su trabajo. Oficio que no escapa a l...

En lo que va de este año ya son más de 12 los agentes de seguridad que han perdido su vida haciendo su trabajo. Oficio que no escapa a la amenaza de la violencia e inseguridad que se vive.

Hombres y mujeres que a diario trabajan muy duro, con jornadas que normalmente rebasan las 12 horas y en no pocas ocasiones se ven obligados a trabajar hasta 16 y 24 horas continuas. Pero esas jornadas adicionales no son consideradas como extras, por lo cual no son remuneradas como tales. Sus salarios apenas rozan el mínimo legal, aunque son muchas las denuncias que señalan que la gran mayoría de las empresas no cumplen y pagan por debajo por lo establecido en el Decreto Ejecutivo No. 46 de 11 de diciembre de 2007, que es de B/1.58 la hora.

Aunado a los malos salarios, muchos trabajadores carecen de protección en materia de seguridad social, porque la mayoría de estas empresas les descuentan las cuotas, pero no siempre son reportadas ni pagadas a la CSS. Los implementos de trabajo corren por cuenta de estos hombres y mujeres; es decir, se los descuentan, pese a lo que dice el Código Laboral en el artículo No. 134: “la empresa que requieren de un uniforme deben entregárselo gratuitamente a sus trabajadores”.

Estas son apenas algunas de las desconsideraciones que se dan en la industria de la seguridad privada en Panamá, actividad que cada día da más ganancias a las empresas.

Ante el insensible, desconsolador y preocupante cuadro que viven, los y las trabajadores /as de la seguridad privada intentan lograr sus justas reivindicaciones.

No hay duda de que el sector de los trabajadores de vigilancia y seguridad privada es de los más desprotegidos en Panamá. Por lo cual son legítimos los reclamos por el pago de salarios justos y a tiempo, de las horas extraordinarios conforme lo señalan las leyes, de las horas nocturnas y días feriados, y por mejores condiciones de trabajo, en general por un trabajo decente.