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02 de Dec de 2020

Redacción Digital La Estrella

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Criminalística, ciencia auxiliar...

En estos días por los que nuestra patria se debate entre delincuencia y violencia, debemos hacer un alto e introducirnos a lo profundo d...

En estos días por los que nuestra patria se debate entre delincuencia y violencia, debemos hacer un alto e introducirnos a lo profundo de una ciencia de incalculable apoyo para el Sistema Penal de Panamá. He escrito anteriormente algunos otros artículos relacionados estos, a los niveles de inseguridad de nuestro país y de cómo (sugerencia de por medio), deberíamos encarar esta problemática actual. Sin embargo, se hace urgente hacer del conocimiento del país entero la herramienta que tenemos para administrar justicia: La Criminalística.

En primera instancia, permítanme rápidamente darles un pantallazo acerca de en qué consiste dicha especialidad científica: la criminalística es una ciencia multidisciplinaria que reúne conocimientos generales, sistemáticamente ordenados, verificables y experimentables, a fin de estudiar, explicar y predecir el cómo, dónde, cuándo, quién o quiénes del accionar delictivo.

Dicho esto estamos en condiciones de observar que los casos que se están desarrollando en Panamá quizás no se puedan investigar a fondo por casualmente la falta de insumos, herramientas, y personal preparado para laborar en dicha especialidad. Los que hoy laboran dentro de la Sub—Dirección de Criminalística, dependiente del Instituto de Medicina legal y Ciencias Forenses (IMEL) son verdaderos héroes, quienes a diario arriesgan su integridad física yendo a lugares de reconocido peligro por el accionar de las pandillas en las áreas metropolitanas y aledañas.

Un perito se constituye en auxiliar de la Justicia, por ende quienes somos auxiliares debemos contar con el instrumental óptico y lumínico adecuado, de manera de dar respuesta a los cuestionarios que realizan los jueces o fiscales acerca de un caso en particular y en el que los expertos o peritos deben responder, para ayudar a orientar a los jueces, de manera tal que en estricto derecho le den valoración probatoria a los indicios recolectados en las escenas del delito, para luego analizarlos en los laboratorios y así constituirse en evidencias, las cuales una vez vinculadas al sospechoso o sospechosos; éstas se convertirán en pruebas.

El ser perito no es cuestión de graduarse por correspondencia en alguna supuesta academia ubicada en el exterior, se trata de una profesión de extremada responsabilidad a la hora de concluir sobre actos que se creen ilícitos o sobre situaciones en las que de por medio han muerto seres humanos. Por ello es menester decir que para que una persona se constituya en experto o perito, debe poseer no solamente el estudio teórico, sino la práctica profesional en los laboratorios.

Por eso se hace obligatorio que en nuestro país los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, al igual que el Ministerio Público, regulen la profesión de peritos, entregando para ello un certificado de idoneidad, el cual obtendrá una vez se presente ante una Junta de Notables, compuesta por un miembro de la Corte Suprema de Justicia, un miembro del Ministerio Público, un miembro del Colegio Nacional de Abogados y un miembro de la Asociación de Profesionales de la Criminalística y Ciencias Forenses (en formación).

Concluyo enfatizando que se debe apoyar más a la Sub-Dirección de Criminalística, de manera tal que sean más en personal especializado y cuenten con el instrumental óptico y lumínico necesario.

-El auto es licenciado en Criminalística.akma60@hotmail.com