APEDE pone el foco en los desafíos de la democracia panameña

  • 04/01/2026 09:38
El pronunciamiento también hace referencia a las consecuencias de la pérdida de la democracia, citando el caso de Venezuela, donde la crisis institucional ha derivado en escenarios de alta tensión internacional.

La Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) reafirmó que la democracia es un valor que no puede ser objeto de negociación, al considerarla la base sobre la que se sostienen la libertad, la estabilidad institucional, la confianza y el desarrollo de los países.

En un pronunciamiento firmado por su presidenta, Giulia De Sanctis, la organización señaló que la democracia no es un concepto teórico ni reservado para tiempos de bonanza, sino una práctica diaria que se construye a través del respeto a las instituciones, la participación ciudadana y la toma de decisiones responsables.

APEDE destacó que Panamá ha experimentado sus mayores avances económicos y sociales durante el período democrático, con un crecimiento sostenido del Producto Interno Bruto (PIB), mayor apertura económica, integración al entorno global, fortalecimiento del sector privado y generación de oportunidades. A juicio del gremio, este progreso responde a la existencia de reglas claras, libertades garantizadas y un entorno que permite el desarrollo del talento y la iniciativa privada.

El pronunciamiento también hace referencia a las consecuencias de la pérdida de la democracia, citando el caso de Venezuela, donde la crisis institucional ha derivado en escenarios de alta tensión internacional. APEDE expresó su solidaridad con el pueblo venezolano y manifestó su expectativa de que los procesos en curso conduzcan al restablecimiento de instituciones democráticas, como base para la estabilidad y el desarrollo del país.

En el ámbito internacional, la organización recordó los señalamientos de IDEA Internacional sobre los retrocesos democráticos registrados en distintas regiones del mundo. Según el Índice del Estado Global de la Democracia, Panamá se ubica dentro del 25 % superior de los países en materia de representación y libertades civiles, con elecciones creíbles, pluralismo político y derechos fundamentales garantizados.

No obstante, APEDE advirtió sobre desafíos persistentes, entre ellos la desigualdad, las debilidades en el Estado de derecho, la percepción de corrupción y una ciudadanía que, aunque valora la democracia como ideal, muestra insatisfacción con sus resultados, una situación que puede alimentar el desencanto y abrir espacio a posturas autoritarias.

Desde el sector empresarial se reiteró que no hay desarrollo sostenible sin democracia, ni democracia de calidad sin instituciones sólidas, transparencia, rendición de cuentas e inclusión. En ese contexto, la organización subrayó que la libre empresa requiere seguridad jurídica y estabilidad, así como un Estado eficiente que combata la corrupción y promueva un crecimiento equitativo.

APEDE sostuvo que la defensa de la democracia implica una responsabilidad compartida entre ciudadanos y empresas, orientada a exigir mejores gobiernos, fortalecer la institucionalidad y garantizar condiciones que permitan el progreso económico y social del país.

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