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26 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Jóvenes y la ‘videopolítica’

Para que los jóvenes puedan participar en la política hay que reconocer las grandes diferencias en el estilo de vida y las maneras de ex...

Para que los jóvenes puedan participar en la política hay que reconocer las grandes diferencias en el estilo de vida y las maneras de expresarse entre ellos y los adultos. Los jóvenes deben manifestar sus opiniones a su manera, que no es necesariamente igual a como se maneja “la sociedad adulta”.

Sería conveniente investigar cómo ven los jóvenes de hoy la política. Si les importa realmente lo que sucede en nuestra sociedad. Si saben cómo se eligen nuestros gobernantes. Si conocen la forma de participación que la democracia representativa les brinda.

Hay que tomar en cuenta que la sociedad de hoy no es la que solía ser. La sociedad y la cultura en la actualidad pasa por la imagen, la realidad virtual, la velocidad y la hipercompetitividad que se dan de bruces con lo que conocimos como las prácticas políticas y el discurso político tradicional.

¿Cuántos jóvenes leen la sección política o de opinión de los diarios o se interesan por debatir las declaraciones de tal o cual dirigente, ministro o diputado, desde la óptica que nosotros — los de esta generación — hemos aprendido? Me parece que muy pocos lo hacen, salvo que tengan algún interés personal como políticos en el futuro.

Considero importante que cuando se evalúen las medidas en la política juvenil, se reconozca el papel especial de las organizaciones juveniles. Las generalizaciones no siempre son correctas, pero si nos ocupamos un poco de éstas, veremos que solo un 20% de los jóvenes participa en las actividades de sus centros de estudiantes y, de ese porcentaje, menos de la mitad participa en la política partidista. Por tanto, se requiere que la jóvenes organizados en los distintos partidos políticos se hagan sentir en los barrios, colegios y universidades después de pasadas las elecciones.

Quizás se les debiera enseñar a entender la nueva forma de hacer política y presentar la realidad: “la videopolítica”, en que los partidos, apoyados de todo un andamiaje técnico—mediático, recurren a la imagen, a la televisión y a las encuestas como forma de comunicación. Los jóvenes se divierten cuando aparecen los candidatos “humanizados” en programas humorísticos o musicales, abrazando y besando a los niños, manejando un taxi, saltando de cama en cama, hasta denigrando a la mujer de manera despiadada, etcétera. La tarea es compleja. Debemos entender primero la cultura de la imagen para poder trabajar en ella y hacer reflexionar a los jóvenes sobre su propio destino político y su realidad social.

Creo que es necesario adaptar nuestras metodologías, a fin de entender primero el mensaje para luego retransmitirlo en los códigos o el lenguaje dinámico actual de los jóvenes. Esto no implica renunciar a los objetivos, sino mostrar lo que en realidad es la política desde lo que se presenta como presunta realidad (o realidad virtual de los medios), algo que los jóvenes conocen mejor que nosotros.

-La autora es psicóloga clínica.gemiliani@cableonda.net