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26 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Respuesta de Rubén Blades a Leticia de Arias

Señor. Gerardo Berroa

Señor

Gerardo Berroa

Director

La Estrella

Respondemos a la carta publicada por la señora Leticia Fonseca de Arias, del 7 de abril de 2009, en la página 10-A, de la sección de Opinión de La Estrella , en la que hace alusión a nuestros comentarios sobre un artículo del señor Jaime Figueroa Navarro. Nos vemos obligados a responderle públicamente, de manera puntual, como lo hacemos siempre.

Señora de Arias: La denuncia pública es necesaria. En ningún momento hemos desestimado su valor o importancia. Pero hay que medir el impacto de una denuncia pública que se transforma instantáneamente en una condena, afirmando la existencia de actos ilícitos que aún no han sido investigados, ni aclarados, ni probados por la autoridad competente. En este sentido, su “denuncia” no pasa de ser un juicio anecdótico. A eso me refería en mi respuesta al artículo del señor Jaime Figueroa Navarro.

La afirmación de que había solicitud de coimas por parte de policías, que apareció internacionalmente por la Internet, debió ser tratada y probada internamente primero, antes de ser gratuitamente diseminada por el mundo entero, para que pudiera ser utilizada por quienes compiten con Panamá en materia económica, turística o comercial, o esgrimida por los que se oponen al éxito de nuestro país.

Nunca he sugerido que debemos guardar “silencio cómplice” frente a situaciones ilícitas. Eso es falso y es tendencioso. Lo que demandamos de todos los ciudadanos es responsabilidad en la manera de manifestar nuestras denuncias, de forma que no se atente contra la institucionalidad del país, para satisfacer fines políticos o revanchistas. La denuncia del supuesto soborno a dos extranjeros se debió haber hecho ante la autoridad competente. Pudo haber enviado también una nota a la Autoridad de Turismo, informándola del alegado hecho. Pero insistimos en que se debió evitar la exposición internacional de una situación interna. Eso es distinto a “guardar silencio”. La denuncia se debió haber hecho utilizando los procesos que existen para tales supuestos y se debió esperar a que la investigación determinase si en efecto se produjo tal acto. Esto incluso la protege a usted misma de caer en delito de falsedad o calumnia.

Finalmente, usted señala que reconoce que la Autoridad de Turismo ha hecho un esfuerzo al “ofrecer un buen paquete turístico a nacionales y extranjeros”. Le aclaro que la Autoridad de Turismo no ofrece “paquetes turísticos”. Esa actividad comercial le corresponde al sector privado, no a instituciones de gobierno. Su frase, sin embargo, pareciera tener la intención de minimizar el aporte de la administración Torrijos y de nuestra gestión al frente del turismo. Permítame señalarle que los logros de esta administración han sido reconocidos por el sector privado/empresarial, desde grupos como SKAL o la Cámara de Turismo de Panamá.

La administración Torrijos, en menos de cinco años, ha producido records históricos en todas las áreas relacionadas con la industria del turismo. Esos avances significan para el país mucho más que los supuestos “paquetes turísticos” que usted menciona. Para angustia de nuestros detractores, la verdad acerca del actual desarrollo del turismo en Panamá ha sido registrada por organismos internacionales, entre ellos la Organización Mundial de Turismo. Confío en que los que me sucedan en el cargo lo harán aún mejor que yo.

Le dejo para la reflexión algunas de las ejecutorias fundamentales de la institución turística en estos últimos cinco años; a. Plan Maestro de Turismo al 2020; b. Ley Nacional de Turismo; c. Reestructuración orgánica de la institución; d. Nuevo anteproyecto de Ley para el Fomento de la Inversión Turística; e. Nueva estrategia de mercadeo y contratación multianual de la promoción, con fondos garantizados por cinco años para campañas internacionales y nacionales; e. Creación de nuevas instalaciones físicas para la Autoridad y separación de ATLAPA.

Resulta una verdadera lástima que las mezquindades politiqueras o los odios del pasado alienten la práctica de descalificar una gestión, o ignorar las importantes mejoras de nuestro país en materia turística. Los resultados, sin embargo, son evidentes y forman parte de la realidad actual de nuestro país y de los panameños que se benefician de ellos, para tristeza y enojo de quienes utilizan el escándalo público como medio para alcanzar pretensiones electoreras o partidarias.

Quedo de la señora Fonseca de Arias y de los lectores,

Atentamente,

Rubén Blades

Ministro Encargado de Turismo de Panamá, Administrador de la Autoridad de Turismo de Panamá