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24 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

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Inminente separación

Por regla general el servidor público debe apegarse a la ética y moral que impone el cumplimiento eficaz que demanda el cargo. Esos prin...

Por regla general el servidor público debe apegarse a la ética y moral que impone el cumplimiento eficaz que demanda el cargo. Esos principios generales del Código de Ética del funcionario fortalecen su credibilidad, el respeto y reconocimiento por parte de la sociedad.

Me refiero al fiscal electoral, Boris Barrios, quien, como notario público le sirvió a David Murcia Guzmán, hartamente conocido y por conocer, al efectuar y firmar las 200 sociedades anónimas que hasta ahora se conocen. La Estrella a grandes titulares destaca: “Fiscal Electoral notarizó sociedades de David Murcia”. (9 de abril, 2009).

Esta información es realmente impactante local e internacionalmente. Esta noticia no puede quedarse en el periódico. Pero lo sorprendente del caso, es que el fiscal Barrios guardó silencio cómplice al destaparse el “tamal murcia” en Panamá. No llegó a ofrecer esta valiosa pista al Ministerio Público, responsable de buscar fuentes seguras en torno a la donación de $6 millones para fortalecer la campaña presidencial y de la alcaldía de Panamá del PRD.

Y como arte de magia lanzó una estocada contra Bosco Vallarino, solicitando a los magistrados del Tribunal Electoral su nulidad como aspirante a la Alcaldía, alegando su doble nacionalidad, materia legal con muchas aristas por investigar. Esta cortina de humo tenía el propósito de distraer la atención nacional e internacional, porque, y a mi juicio, Barrios presentía que, al seguir tocando fondo con el devenir de los días, en esta telaraña que tiene preso de psicosis a más de una docena de panameños, el jugoso caso de las 200 sociedades anónimas notariadas por él, iba a salir al flote.

Y tendrán que suceder cosas más interesantes. Ante este atardecer sombrío se impone la separación inmediata de Barrios, para su investigación, por respeto del Código de Ética de los Servidores Públicos; una separación inmediata por el prestigio y credibilidad de un organismo encargado de imprimirle honestidad y seriedad al proceso electoral. Se trata de una Institución que no puede tener funcionarios que, indirecta o directamente, se beneficiaron de un extraordinario trabajo profesional que llevó a cabo un señor que pasará a las páginas negras de la historia de Panamá.

-El autor fue legislador de la República.chente-3406@hotmail.com