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14 de Aug de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Vida eterna para Joaquín Maizón

Muchos recuerdos me vienen a la mente del amigo Joaquín Maizón, una voz de leyenda que desde niño escuché por la radio, al animarnos con...

Muchos recuerdos me vienen a la mente del amigo Joaquín Maizón, una voz de leyenda que desde niño escuché por la radio, al animarnos con el grito de “Panamá flash” que preludiaba la información de último minuto, o el de “Esto sí es deporte. Síntesis Deportiva, como un tiro”. Pero, además del profesional, está el caballero y amigo.

Le conocí en un canal de televisión donde también hizo nombre y huella. El me trató siempre con afecto, desde su elegante humildad. Y era muy servicial. Como alguien ha dicho con acierto, Maizón se relacionaba bien con todas las generaciones vinculadas al periodismo. Esto es así porque era un hombre sencillo, y especialmente tenía mucho arraigo con la audiencia, la que le saludaba por la calle o esperaba verlo aparecer por la pantalla mientras copiaba sus lemas o maneras.

No era perfecto, pero conocía sus limitaciones y no pretendía saberlo todo. Tenía siempre disposición de seguir aprendiendo. Afrontaba el trabajo como un joven que estuviera empezando su carrera profesional. La institucionalidad de Maizón trascendió. Internacionalmente fue premiado por su habilidad de trabajar simultáneamente en tres tipos de medio diferentes: radio, televisión y prensa escrita. Eso, que es una muestra de versatilidad y capacidad, fue malinterpretado aquí, y curiosamente, le convirtió alguna vez en víctima de persecución. ¡Qué cosas vemos! Que te quieran sancionar por lo mismo que la prensa internacional te reconoce! Si hoy lo menciono, es por dejar en evidencia que la miopía de algunos solo hizo más grande a Maizón. Lo importante es que fue puesto como ejemplo bueno por los que saben, y su trabajo fue estudiado en otras lenguas. Maizón no será olvidado por sus muchos amigos.

Ahora que dejas este mundo de sombras inseguras que nos envuelve, para acceder a los senderos de la luz sin parangón y la verdad más profunda, acuérdate de tus amigos ante Dios, que siempre te recordaremos.

Filósofo e historiadorjordi1427@yahoo.com.mx