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12 de Aug de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Colombia y el retorno de las bases de EUA

A los latinoamericanos, con el rancho prendido en Honduras, ahora nos sorprende Colombia, que calladamente ante su ciudadanía, los congr...

A los latinoamericanos, con el rancho prendido en Honduras, ahora nos sorprende Colombia, que calladamente ante su ciudadanía, los congresistas y los medios de comunicación el presidente Uribe negocia con el gobierno de Obama otorgándole cinco bases militares.

Obviamente el Continente, y en especial sus vecinos, ven con mucho temor tal decisión y auguran mucha presión militar y política de EUA. Estas cinco bases estarán ubicadas así: dos en el Caribe (en Cartagena y Barranquilla), una en el Océano Pacífico (en Bahía Málaga, al lado de Buenaventura), una en el centro del país (en Palanquero, junto a La Dorada) y la última en Apiay, en los Llanos Orientales. Estas escalaran la presencia militar norteamericana, operarán contra el narcotráfico y contra lo que Washington define como “terrorismo”.

El gobierno de Obama retoma la lógica de la tenebrosa estrategia de la “guerra perpetua” , para controlar el mundo.

Entramos en una nueva era de dominio y dependencia política, ya no solo se nos quiere dominar en los mercados, a través de peligrosos modelos neoliberales e imponiendo un mercado abierto, ahora se recrudece el conflicto al tener presencia militar en Colombia, donde, teniendo como escudo el narcotráfico, podrán dinamizar intervenciones militares en países latinoamericanos que pongan en problemas lo que ellos designan como su “seguridad nacional”.

Recordemos la base militar Soto Cano, en Honduras, activada durante la administración Reagan, en los 80, utilizada por Oliver North como una base de operaciones para la “Contra” , fuerzas paramilitares entrenadas y financiadas por la CIA, encargadas de ejecutar la guerra contra los movimientos izquierdistas en Centroamérica, de allí se lanzaban ataques terroristas, escuadrones de muerte y misiones especiales que resultaron en miles de asesinatos, desaparecidos, torturados, desfigurados y aterrorizados en Centroamérica. Ni los gorilas, ni las bases militares, retornarán a nuestra historia.

*Economista.elamphrey@hotmail.com