13 de Ago de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Obama, el reformista

Las expectativas siguen vigentes en los norteamericanos, como en el resto del mundo, sobre qué tanto podrá hacer Barack Obama por su pue...

Las expectativas siguen vigentes en los norteamericanos, como en el resto del mundo, sobre qué tanto podrá hacer Barack Obama por su pueblo y los demás.

Está claro que sus posibilidades para actuar en pro de un cambio en las políticas internas como internacionales, si ese fuera su interés, son muy difíciles. El peso de los poderes económicos de grupos de extrema derecha (industrias de armamentos, seguros, bancos, petroleras, medicamentos, automotriz y otros), así como el peso de fuerzas internas del Estado como El Pentágono y sus tentáculos, el afán y la necesidad de muchos personajes de gobiernos anteriores por ocultar y justificar errores garrafales como abominables, el legado que le dejaron dos períodos del peor y más cruel e infame gobierno de ese país, que le entregaron un país —y un mundo— con la más grave crisis (provocada a sabiendas) económica y ambiental, así como los intereses políticos de ambas Cámaras cuidando sus reelecciones, no le dan muchas facilidades de maniobra.

Queda claro, también, que el poder de su cargo y el respaldo mayoritario de una población que creyó y confió en su propuesta de realizar los cambios necesarios, le imponen actuar en consecuencia. Por otro lado, la pésima política exterior de ese país lo ha venido aislando del mundo, que no se ha dejado confundir por campañas mediáticas plagadas de cínicas distorsiones de la realidad, sus causas y sus agentes de corrupción y criminalidad.

Las políticas del miedo, sobre las que se sostuvieron reelectos Bush y su grupo de bárbaros, mutiladores de vidas y derechos, han dejado seguidores en dictadores de derecha que se venden a través de partidos de “ izquierda ”, actuando a su imagen y semejanza engañando a sus pueblos, manteniendo y ampliando escenarios de guerra so pretexto de lograr la paz, que tienen a mano, pero que los sacaría del poder.

Las reformas en el sistema de seguridad social en EUA son necesarias, como lo son en la mayoría de nuestros países empobrecidos. Tal vez Obama decidió correr el riego de lograrlo por convicción propia, por acuerdos, presiones de grupos civiles o como estrategia a comienzos de su período. Es un político de extracción étnica minoritaria que logró hacer historia. Lo cierto es que el costo de esta inversión es mucho menor que los gastos de las guerras innecesarias en Irak y Afganistán. También, la inversión salvaría vidas, y el gasto en guerras, lo contrario.

Si se decidiera por reformas sustanciales, debería entrarle a las relaciones comerciales y exteriores, cambios en materia financiera emitiendo y garantizando como Estado el valor del dólar, parando el endeudamiento, así haría lo necesario en materia de reformas. O se maneja enfrentando los problemas de raíz o sigue con el juego político y reformas cosméticas, igual, pasará a la historia. Pero lo relevante es acometer acciones sin hipocresía, sino con responsabilidad, máxime cuando su país ha presumido de líder con egoísmo, falsedad, guerras e imposiciones.

* Periodista-Analista Internacional.jhpertuz@hotmail.com