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03 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

¿Cuándo es bueno nacer o morir?

Según Génesis (Bereshit) la creación del Mundo ocurrió en seis días, siendo el séptimo, sábado, cuando Dios descansó. De acuerdo a esa m...

Según Génesis (Bereshit) la creación del Mundo ocurrió en seis días, siendo el séptimo, sábado, cuando Dios descansó. De acuerdo a esa misma Tradición el día empieza en la noche del día anterior.

Es decir, el domingo, primer día de la semana, empieza el sábado al atardecer, y así sucesivamente. E igualmente hay dos días que son los mejores para iniciar actividades, como son el martes, porque ese día Dios expresó doble bendición por la Creación de ese día; y el sábado, día dedicado al mismo Creador, el día santo por excelencia.

Nacer o morir en uno de esos días, es un buen signo.

Si naces en una de esas fechas es un augurio de una vida honorable y sana. Si mueres en uno de esos días, es un signo de haber vivido honorablemente, o un futuro al lado del Creador, igualmente bendecido.

Por otra parte, el día sexto cuando Dios termina creando el Hombre no expresó bendición. ¿Por qué? Simple. Quien decide si fue bueno o no, es el Hombre mismo con sus acciones.

¿A qué viene toda esta elucubración? ¿Acaso nuestras vidas o muertes están predeterminadas? Absolutamente, no estoy diciendo eso.

Considero que el Creador nos dio inmensos regalos, como son la vida y el libre albedrío. Nos toca a nosotros darle sentido a nuestras vidas. Nos toca a nosotros, los seres humanos, decidir si nuestras vidas serán honorables o no.

Cualquier cosa que diga sobre el presidente Guillermo Endara Galimany, indefectiblemente cae en dos lugares comunes. Era un hombre honrado y profundamente democrático. Junto a una personalidad extrovertida, sencilla, a veces anecdótica, contaba además, con una gran inteligencia y simpatía.

El país entero lamenta su muerte, cuando creo que deberíamos estar celebrando su existencia.

Tuvo una vida intensa, llena de retos, luchas, satisfacciones, bendiciones y su dosis de amargura, como todo ser humano.

Guillermo Endara Galimany dio a su vida un valor inmenso, no solo para él, sino para miles de panameños.

Usó su libre albedrío de manera positiva para todos.

Creo que fue un hombre bendecido por Dios desde su nacimiento, que fue un martes 12 de mayo de 1936, y que murió inmediatamente empezaba otro martes, es decir, el 28 de septiembre en la noche.

Que el Eterno lo acoja en su seno, que el país reflexione sobre el ejercicio de las virtudes cívicas, que como Cincinato moderno, el presidente Guillermo Endara Galimany nos legó y que no haya más penas para su distinguida familia.

Paz a su alma.

*Economista.franciscobu@gmail.com