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21 de Jan de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Errores, qué tan casuales

No es un secreto que el costo de la canasta de necesidades materiales de vida para una familia de 3.8 miembros, a finales del 2009, supe...

No es un secreto que el costo de la canasta de necesidades materiales de vida para una familia de 3.8 miembros, a finales del 2009, superaba los 1000 balboas mensuales, mientras que el salario mínimo oscilaba los 325.00 balboas mensuales (grandes empresas) y 315.00 balboas (pequeña empresa), en la Región 1. Es decir, un déficit de más de 600 balboas al mes en la satisfacción de las necesidades materiales de vida del trabajador y su familia.

En diciembre pasado, el Ejecutivo emitió el Decreto donde dictó el salario mínimo para las diversas regiones y actividades del país. El mismo no recogía las aspiraciones de la clase obrera, quien anhelaba que se equiparara al costo de vida o al menos que permitiera reducir la enorme brecha entre costo de vida y precio de la fuerza de trabajo.

El propagandizado aumento no es tal, dado que la pérdida de poder de compra del salario real es del orden del 32.11%. Es decir, la publicidad gubernamental que anuncia que este es “ el aumento más alto de la historia ” no se corresponde con la realidad. Mientras que el ajuste según Martinelli es del 25%, el incremento del costo de vida es de 32%, con lo cual la brecha entre salario mínimo y costo de vida sigue aumentando.

Pese a ello, Martinelli en el mes de enero promulga otro Decreto Ejecutivo (No. 1 del 14 de enero de 2010), sobre las nuevas tasas de salario mínimo en todo el país, que reduce la cifra originalmente establecida (Decreto No. 263 del 21 de diciembre de 2009), para algunas regiones y áreas de actividad económica, beneficiando a las grandes empresas. El nuevo decreto determinó una disminución salarial en la agricultura, industria y comercio al por mayor, haciendo énfasis en actividades de siembra, corte, procesamiento y venta de caña de azúcar.

Es obvio que el nuevo Decreto buscaba beneficiar al capital de los supermercados y sector cañero, puesto que tanto Martinelli (propietario del Ingenio La Victoria), como el vicepresidente Juan Carlos Varela (propietario de la licorera Varela Hermanos), tienen “ grandes negocios ” en el sector.

El ilegal decreto sentaba un precedente nefasto, que viola las leyes nacionales en materia de fijación de salario mínimo y de los derechos laborales.

Sorprendidos ante la denuncia que realizó Frenadeso, el gobierno intentó en el primer momento negar el hecho, luego recurre al famoso “ error técnico de cálculo ”. ¿Error? Qué tan casual, cuando parece tener nombre y apellido.

Ante la evidencia retroceden, se ven obligados a emitir un tercer Decreto (No. 13 de 19 de enero de 2010), que establece que los trabajadores de la caña de azúcar en el área de la industria y el comercio al por mayor cobrarán 1.81 dólar por hora, y que esa cifra constituye la remuneración mínima para este tipo de trabajadores.

En la definición del salario mínimo se alcanzó la reducción de las Regiones, pasando de tres a dos, propuesta impulsada por CONUSI desde 2002; sin embargo, se dejó por fuera a los servidores públicos ante el silencio cómplice de FENASEP y CONATO, los cuales no han tenido la capacidad ni el interés de defender los intereses de la clase obrera.

Los obreros debemos seguir luchando para que se defina un salario mínimo cónsono con el costo de vida, que propenda a una vida digna del trabajador y su familia. Debemos exigir al mismo tiempo rebaja, congelamiento y control de precios para evitar que se esfume el ajuste, tal como ha sucedido, puesto que los empresarios no han aplicado el ajuste salarial, pero sí aumentaron los precios. Es necesario que se incremente el salario general, de lo contrario cada vez más el mayor contingente de la fuerza de trabajo asalariada estará devengando salario mínimo (hasta el año pasado era casi el 40%).

Para ello se requiere que los obreros sigamos construyendo el proyecto clasista, que implica rechazar el sindicalismo amarillo. Que unamos esfuerzos con los sectores nacionalistas, democráticos y patrióticos del país, a fin de brindar al pueblo una alternativa real de poder que garantice nuestro derecho a una vida digna, donde se respeten los derechos económicos, sociales, culturales, ambientales y políticos de la población.

Con miras a ello, este sábado 30 de enero la Coordinadora Nacional de Lucha por el Respeto a la Vida y la Dignidad del Pueblo, estará realizando un encuentro de dirigentes, con el propósito de unificar acciones para enfrentar las medidas antipopulares que nos impone la patronal y su gobierno.

*Secretario general del Suntracs.rologe54@yahoo.com