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13 de Apr de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Tanto horada la gota hasta abrir hueco

Mis insistencias constituyen la fuerza demoledora que ejerce la gota sobre la roca hasta que le abre hueco. Por tal motivo, seguiré esta...

Mis insistencias constituyen la fuerza demoledora que ejerce la gota sobre la roca hasta que le abre hueco. Por tal motivo, seguiré esta lucha para que el Estado, por medio de sus gobernantes, establezca medidas tendientes a que haya una inspección más efectiva y permanente en todo cuanto sea inspección, bien sea a obras públicas o bien sea a establecimientos comerciales en especial: Restaurantes, carnicerías, todo cuanto tenga que ver con los alimentos que consume la gran masa de panameños.

Cuando observo en las pantallas de TV establecimientos que no son más que un homenaje a la porquería, me pregunto: ¿Cuánto tiempo hace que los inspectores no visitan ese lugar? Si dichos establecimientos se visitaran con la periodicidad que se debe, seguro estoy de que no caerían en semejante estado.

Ahora bien, ¿cuenta el Ministerio de Salud con la cantidad de inspectores para cumplir a cabalidad con esta misión? Firmemente creo que no y si ello es así, es de impositivo beneficio encontrar fórmulas que contribuyan a que esta medida se acreciente, haciendo de cada consumidor de esos establecimientos sus verdaderos críticos, sus verdaderos inspectores. Si el Estado otorga acción popular sobre las multas aplicadas a estos establecimientos, encontraremos que cada ciudadano estará a la expectativa de tales anomalías y estará presto a denunciar todos los establecimientos que por insalubres atentan contra la salud de los seres humanos.

Cada establecimiento debe tener un rótulo en donde se informa al pueblo ante quien se debe presentar la denuncia, el teléfono y lugar para hacer de la norma un sistema efectivo y real.

Otorgar a los ciudadanos el derecho a denunciar y de recibir a cambio un porcentaje de la multa, vendría a ser como una inspección multiplicada bajo la óptica de cada ciudadano. Así las cosas, el Ministerio de Salud contará con una legión de hombres y mujeres, todos dispuestos a denunciar los casos que lo ameriten. En esta forma también se evitará que algunos inspectores inescrupulosos se presten a mordidas, para no llevar los casos encontrados ante las altas autoridades de Salud.

Pero si en los establecimientos comerciales llueve, también en algunas instituciones públicas no deja de llover. Recordemos aquel laboratorio de medicamentos que se cerró en la CSS, este cierre fue producto de la falta de mantenimiento durante muchos años. Hoy, una gotera, mañana un cielo raso, después arrumando basura, falta de pintura y así sucesivamente falta permanente de mantenimiento que da al traste finalmente con la función principal, que era la de producir medicamentos eficientemente como en antaño se hacía, porque quieran o no, dicho laboratorio fue eficiente en calidad y en cantidad durante sus años mozos.

Quiera Dios que, después de horadar tanto en la roca, este mensaje no caiga en el vacío. Que las autoridades escuchen y no actúen con la mezquindad propia del género humano cuando a soto voce dicen: ‘Si no lo hice yo, no es bueno’. Así son las cosas.

*EMPRESARIO.