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28 de May de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

La preciada democracia y su evolución

¡Cuando la cultura política de nuestros gobernantes evoluciona, el país evoluciona! Existen principios básicos en el arte de gobernar, q...

¡Cuando la cultura política de nuestros gobernantes evoluciona, el país evoluciona! Existen principios básicos en el arte de gobernar, que en varios aspectos trascienden las ideologías y que vienen siendo exigidas crecientemente por la sociedad en general. Es el caso de la Planificación de Políticas Públicas y del Gasto Público, la Medición de Resultados, la Transparencia, la Rendición de Cuentas y especialmente el estímulo a la Participación Ciudadana que permita garantizar la Gobernabilidad y propiciar el Desarrollo Sostenible.

El desconocimiento, la improvisación, las incongruencias, la desinformación y el sectarismo son algunos de los obstáculos que dificultan e incluso imposibilitan un crecimiento armónico en las sociedades y, por el contrario, tienden a entronizar formas autocráticas de control por parte de quienes gobiernan la nación por el establecido —e inamovible— quinquenio.

Con la masiva solicitud de ‘cambio’, que exigió la ciudadanía en las pasadas elecciones, se reclamó un nuevo pensamiento y un nuevo actuar político. Ello no significa que los panameños queremos retroceder ni desconocer logros alcanzados anteriormente, por ejemplo, la exigibilidad de la responsabilidad política, económica y social, a la que tienen que acogerse todos los actores que aspiran a ser parte decisoria de la gobernabilidad de un Estado.

Por el contrario, tal solicitud de ‘cambio’, es una exigencia para reflexionar acerca de las falencias de los mecanismos de planificación y ejecución de las políticas públicas, la ausencia de una medición veraz de resultados que —por coherencia— deben ser contrastados con los Planes de Gobierno propuestos y la práctica de mecanismos crecientes de transparencia, rendición de cuentas y de participación ciudadana.

Las tareas reclamadas por la ciudadanía, especialmente las de trabajos estables, salud, educación, respeto al medio ambiente y gobernabilidad, deben ser afianzados y perfeccionados, mediante discusiones amplias y participativas, cuyos resultados se expresen en las futuras reformas y en las regulaciones cónsonas con los acuerdos previos, de igual forma en el caso de la Reforma Electoral en curso.

Aspiramos a que se continúe estimulando la conciencia social, la conciencia del gasto, la efectividad y buen uso de los subsidios electorales, así como los acuerdos éticos electorales que preserven la democracia y propicien la participación ciudadana.

Estimular la confrontación entre sectores de la sociedad, contra los partidos políticos, demuestra la manipulación perjudicial hacia una sociedad que, para la conservación de su democracia y el impulso de un desarrollo sostenible óptimo, requiere de la participación de organizaciones como los partidos políticos, para los que el subsidio electoral que les otorga el Estado genera parámetros, condiciones y exigibilidad de sus responsabilidades y manejos, no solo a lo interno, sino en su accionar dentro de las estructuras de poder público y ante la sociedad en general.

Queda en cada uno de los ciudadanos panameños la oportunidad de promover una nueva cultura política y evaluar el cumplimiento, el respeto, el comportamiento, la capacidad, la honestidad, la sostenibilidad, la congruencia, la seriedad y la ética; de quienes emitan propuestas y planteamientos que ofenden la conciencia social, la capacidad de análisis y atentan contra la tan preciada democracia.

*ABOGADA Y MIEMBRO DEL PRD.