Temas Especiales

26 de Jan de 2021

Eudoro Jaén Esquivel

Columnistas

De alimentos, precios mundiales y desperdicios

Los precios de los productos alimenticios que se trazan en los mercados internacionales disminuyeron (3%) dicen los expertos

Dedico mi tiempo libre a leer y estudiar, especialmente los fines de semana, cuando preparo mis artículos de opinión y procuro compartir con ustedes, mis apreciados lectores, algunos temas que a mi mejor entender serán de mutuo interés, como lo hago en esta ocasión.

Recientemente, llegó a mis manos un interesante artículo del Banco Mundial bajo el título de ‘Alerta sobre precios de alimentos’ que quisiera compartirles, pues ante la presente situación del agro y creciente dependencia en importaciones de alimentos nos debe interesar.

Los autores empiezan diciéndonos que ‘los precios de los productos alimenticios que se trazan en los mercados internacionales disminuyeron (3%) , entre octubre de 2103 y enero de 2014, sumando otro trimestre de caídas consecutivas desde agosto de 2012, cuando se registraron marcas históricas’. Obviamente, los panameños no disfrutamos de esa tendencia de baja en los precios de productos alimenticios en el período mencionado.

El informe atribuye esta tendencia a la baja de los precios de productos alimenticios a ‘cosechas sin precedentes de trigo. maíz y arroz, un mayor abastecimiento y más existencias a nivel mundial’. Sin embargo, lanza una advertencia relacionada con la incertidumbre en torno a condiciones meteorológicas y aumento en la demanda que pueden variar la tendencia e impulsar una alza en los precios. Nos dice que aunque hubo mejores cosechas, éstas están ‘aún muy lejos’ de sus máximos valores.

También, llama la atención el creciente uso del maíz en los Estados Unidos, gran productor de este cereal, para la producción de etanol. Este dato es importante para nosotros, pues ese país es un importante suplidor de nuestras necesidades de este grano para consumo animal.

Por el otro lado, la incertidumbre a las condiciones meteorológicas es real. También he tenido acceso al reporte sobre el calentamiento mundial solicitado por el Presidente Barack Obama, publicado recientemente, que es verdaderamente aterrador y que pienso compartirles más adelante. El informe alerta sobre los precios de los alimentos, también investiga la pérdida y desperdicio de alimentos en el mundo. Es impresionante conocer que las cifras muestran que se pierden o desperdician entre un cuarto y un tercio del consumo humano a nivel mundial. Es notable esta situación en áreas gravemente afectadas por subalimentación.

Una situación que no escapa a nuestra realidad y no es nueva. Recuerdo que en mi primera gestión en la Caja de Ahorros, en los años 90, un grupo de chiricanos residentes de la capital e interesados en contribuir al desarrollo agrícola en nuestra provincia, nos organizamos en una fundación y obtuvimos fondos para contratar la Fundación Chile, para que nos ayudara a buscar maneras de lograr nuestro objetivo. Al final, la fundación llegó a ciertas conclusiones básicas que considero siguen siendo válidas.

En esencia, nos dijeron que a los agricultores chiricanos no había que enseñarles a producir, que habría que introducir variedades genéticamente mejoradas a las que utilizaban. Que el problema no estaba en la producción sino en la estructura de precios, que era establecida por el intermediario; pero sobre todo, en el mal tratamiento postcosecha que causaba pérdida de calidad de productos y pérdidas por desechos. Ese maltrato postcosecha causaba significativas pérdidas y desperdicios de cosechas. En esa ocasión se investigó el trato de los productos en el Mercado de Abastos y se estableció que las pérdidas por desechos en ese mercado alcanzaban cifras diarias de toneladas de alimentos. Condición que prevalece, según lo reportan con frecuencia los medios.

La Fundación Chile hizo énfasis en la necesidad de mejorar el sistema de información de precios del mercado para el beneficio del productor y bajar dependencia al intermediario; y sobre todo, reducir la pérdida de calidad y desperdicio con el establecimiento de mejores métodos de selección de calidad y tratamiento postcosecha.

El reporte de la Fundación Chile generó mucho interés en Chiriquí, se entregó a las autoridades pertinentes y hasta ahí llegó. Sin embargo, hoy vemos con satisfacción la creación de la Cadena de Frío que busca en esencia cumplir con la recomendación de mejorar la estructura de mercado y el tratamiento postcosecha que hace años recomendamos con la ayuda técnica de la Fundación Chile.

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