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13 de May de 2021

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Guillermo A. Cochez

Columnistas

Varela presidente, ¿cambios a la vista?

‘No se puede olvidar que el país no pertenece a nadie, aunque se haya logrado el 100 % de los votos’.

Si de algo estamos seguros es de que entre los primeros actos del presidente, desde mañana, no estará derrumbar a mazazos ningún muro. Después de cinco años, la bulla de ese día, mantiene un problema latente y Figali aún no resuelve absolutamente nada con el Estado. Tampoco se le ocurrirá quitar la concesión de tanques de nadie, como se hizo con Atlantic Pacific (APSA) en 2009, anunciando una licitación que nunca se hizo, traspasándola a un grupo griego que no hizo nada, y dejando esos tanques hoy, en manos amigas, pero sin producción alguna y más de 200 panameños sin trabajo.

La sobria presentación del Gabinete del nuevo presidente el 25 de junio, augura nuevos días para Panamá. Días de calma y tranquilidad, donde se utilizará el diálogo como arma de resolver los conflictos sociales; se evitará la confrontación y la zozobra permanente, eliminándose el insulto y la descalificación frente a los adversarios que de seguro tendrá. Quienes conocemos a los nuevos responsables de la comunicación estatal, Manuel Domínguez y Castalia Pascual, anticipamos que lo que se proyectará del gobierno será serio y responsable, donde la diatriba y la vulgaridad desaparecerán por completo. Habrá clase y profesionalismo.

Habrá críticas, es de esperar, desde los primeros días; Panamá no será la excepción de otros países: a Michelle Bachelet, en un país con instituciones sólidas como Chile, con solo tres meses en el poder, ya los maestros le han montado tres huelgas. La gente espera que su problema lo resuelvan antes que otros y eso la hace impaciente. Acostumbraron a muchos a levantar su voz y promover la anarquía para presionar, pisoteando derechos de los demás, para alcanzar sus pretensiones.

El trabajo a realizar no será fácil. O se mira para atrás y se desarrolla la acción del gobierno en encontrar a los culpables de tanto desorden, despilfarro y corrupción. O se echa para adelante en atender las necesidades que se presentan y aumentan a diario. Obtener ese balance no será del gusto de todos. Esto me recuerda después de la invasión, cuando algunos clamaban por botar a todos los que trabajaban en las Fuerzas de Defensa, integrando una policía estilo Miami. Se olvidaron qué pasaría en el ínterin y que vivíamos en Panamá y no en Estados Unidos.

Habrá que hacer ajustes dolorosos y molestos. Expertos coinciden en que se ha abusado de los subsidios. El estilo de Juan Carlos Varela, que reflejan sus designaciones ministeriales y su uso mesurado de las redes sociales, parece no ser el del mandatario populista que a diario se preocupará de lo que dicen las encuestas. Esta actitud la favorece una Asamblea que no podrá ser controlada ni anulada como ocurrió en el último período. Habrá más equilibrio entre los poderes del Estado, porque también en el Órgano Judicial vientos de cambio se producirán.

Lo importante, antes que todo, es lo que dijo el presidente Varela en la presentación de su equipo de gobierno: Gobernaremos para Panamá y no para ningún partido político. No se puede olvidar que el país no pertenece a nadie, aunque se haya logrado el 100 % de los votos.

ABOGADO