22 de Feb de 2020

Ubaldo E. Del Cid

Columnistas

Colón: la triste historia de siempre

Ver y entender la problemática socioeconómica y cultural de Colón, no suele ser tan sencillo como aparenta

Ver y entender la problemática socioeconómica y cultural de Colón, no suele ser tan sencillo como aparenta. Es cierto que por razones históricas tenemos una composición humana cosmopolita y divergente; aunado a una envidiable posición geográfica que, por razones de la movilización del capital en búsqueda de nuevos senderos de consolidación, marca el destino del nuestra ciudad.

Esta situación define un perfil y un patrón conductual del típico colonense, haciéndolo, en un contexto histórico específico, un personaje diferente, con una cosmovisión, quizás, desconectada de la del resto de ciudadanos del país. Así con esa textura inusitada, se va dando inicio a su ‘composición social’ y a un sentido de interpretación de su entorno.

Es por eso que, tal vez, centrándonos en el momento actual, vemos un Colón que es el resultado de la poca atención gubernamental, entendiendo ellos que somos alegres, pocoimporta y que lo que más nos motiva es la diversión. Es cierto que hemos tenido momentos gloriosos en las luchas reivindicativas nacionales, hemos tenido héroes y mártires nacionales, además de fuerte presencia en estructuras de gobierno (presidentes, asesores vinculados a la Presidencia, ministros, diputados, etc.). No obstante, la contribución evidente y fáctica de esta presencia ha sido casi nula, pues lo único que hacen estos colonenses al llegar a estructuras de gobierno es ‘enriquecerse’, ‘acumular fortuna’ e inclusive ‘a conspirar contra Colón’.

En consecuencia, nuestro Colón, harto en aguas servidas, casas condenadas, mentes condenadas y promesas vacías de volver a ser ‘tacita de oro’ o ‘Ave Fénix’, que se levanta de entre las cenizas. Sin embargo, no se trata de invertir 500 millones en la reestructuración de Colón, sino de tratar de rescatar al hombre colonense, con una nueva actitud, con un nuevo sentido de las cosas y con una clara visión de qué quiere, qué necesita y cómo lograrlo.

Ojalá que los nuevos gobernantes entiendan esto y lo tengan como referente en su proyecto para Colón.

DOCENTE