22 de Feb de 2020

Avatar del Guillermo A. Cochez

Guillermo A. Cochez

Columnistas

Las preguntas que no le hicieron a Sáez-Llorens

Por recomendación médica tengo prohibido escuchar un debate en la Asamblea Nacional.

Por recomendación médica tengo prohibido escuchar un debate en la Asamblea Nacional. Admito, sin embargo, por lo que leo en las noticias del día siguiente, me perdí un buen debate, no por lo que dijo el director general de la Caja de Seguro Social (CSS), sino por la capacidad que tuvo de esquivar las preguntas que los diputados hicieron.

Sin pretender ser un experto en los temas de la CSS, pero sí con el apoyo de quienes sí lo son, le hago a Guillermo Sáez-Llorens algunas interrogantes muy puntuales sobre el manejo irregular, irresponsable y muchas veces ilegal y caprichoso que hizo de la institución de seguridad social panameña en los cinco años que estuvo frente a ella. Comportamiento similar al que desafortunadamente, caracterizó la mayoría de las entidades públicas en el último gobierno.

Algunas de estas preguntas: 1. ¿Cuánto le está costando a la CSS no comprar los medicamentos genéricos intercambiables que se ganaron en la licitación 10-2014 que se venden inclusive en EE. UU. y Europa, que por su capricho no ha querido adjudicar, siguiendo con la adquisición de medicamentos innovadores, muchísimo más caros, que hasta perdieron la patente?

2. Ilustra esa pregunta el Olanzapina, que el supuesto innovador la vende en B/4.45 la tableta, cuando el que se la ganó, en B/0.80. Repitió la licitación y otro proponente se la ganó en B/0.738. En ese solo renglón la CSS se hubiese ahorrado casi $4 millones anuales. ¿A qué empresas estará beneficiando con estos irregularidades? ¿Cuántos otros rubros presentarán las mismas irregularidades?

3. En la CSS se compraron tres software en los que se invirtieron más de 60 millones y en cinco años ni siquiera saben qué inventarios de medicina tienen. Simplemente no sirvieron. Siguen usando Excel para determinar los inventarios.

4. Compraron un software llamado Sigma 7 en 4 millones y nunca se pudo implementar. Después adquirieron el famoso Zafiro que resulto un desastre. Tan ineficiente salió, que la entidad pública más grande no puede mostrar aún sus estados financieros. O sea, que la informática, el supuesto fuerte del director Sáez Llorens, no pudo tener mayor resultado en su gestión en la CSS.

5. Ha sido el causante del desabastecimiento del Seguro. Él dice que tiene casi 98 % de abastecimiento, pero tiene amenazados a sus subalternos para que no digan que es el 88 %. Una auditoría revelaría la verdad sobre este desastre que motiva tanta queja de los asegurados.

Quien se encargue de la CSS podrá acudir a la Asamblea Nacional para explicar cómo la encontró. Allí se podrá explicar el porqué su director general le pasaba todas las preguntas a sus subalternos. De seguro, en la investigación de sus finanzas aparecerán algunas otras cosas raras.

ABOGADO