Temas Especiales

27 de Oct de 2020

Luis Carlos Samudio Guerrero

Columnistas

El nuevo rostro de San Miguelito

El proyecto busca reactivar esfuerzos y conceptos vertidos por diferentes actores del quehacer nacional e internacional

Preocupado por la ola de criminalidad en el distrito de San Miguelito y en el país, he desarrollado un proyecto de plan piloto, cuyo objetivo es que sirva a la construcción de este rompecabezas, alentando los esfuerzos cooperativos de nuestros antepasados y presentes que han aportado en sus respectivas épocas y lo cual se debe considerar valioso, para seguir el camino de cambiar el semáforo de rojo a verde, toda vez que el anhelo es vivir en un ambiente de paz social que permita una mejor calidad de vida.

Es un trabajo producto de mis actividades como docente en las universidades UIP, UAM, ISAE, UNESPA. Asimismo hemos dictado cursos de Mediación Escolar, Penitenciaria, Comunitario y Seguridad.

El proyecto busca reactivar esfuerzos y conceptos vertidos por diferentes actores del quehacer nacional e internacional, que apuntan hacia que se ponga en vigencia del Pacto de Estado por la justicia. Por otro lado, destaco los conceptos vertidos sobre el ‘Decreto Ejecutivo N° 260 de 7 de junio 2006’, que señalan que ‘los representantes de los órganos Ejecutivo y Legislativo tienen la necesidad de poner en marcha la Política Criminológica del Estado panameño, atendiendo las recomendaciones del Pacto de Estado por la Justicia’.

Organismos como Alianza Ciudadana Pro Justicia, Participación ciudadana y la sociedad civil, profesionales versados en la materia, todos estamos preocupados por el aumento que cada día refleja la criminalidad en Panamá; por lo cual, nos unimos al clamor de los actores citados, para que se implemente lo más urgentemente posible una política criminológica.

Aspectos que estamos de acuerdo que se retomen en esta política criminológica, toda vez que nuestra sociedad reclama su aplicación y desarrollo de manera práctica y ejecutoria. Por eso este proyecto lo consideramos como una alternativa para mejorar la situación de la criminalidad en nuestro país, específicamente en el distrito de San Miguelito. Queremos participar al Gobierno, a los grupos religiosos, al comercio, las ONG, la comunidad, la participación ciudadana, sociedad civil y, sobre todo, a la empresa privada.

Lo que pretendemos es motivar a las empresas privadas de San Miguelito para que se sumen a este proyecto como plan piloto, desarrollado en otros países y su rol no es solo económico, sino también social, generar espacios de diálogo social, colaborar en lograr una estabilidad social, económica y favorecer la paz.

Por ejemplo, en Colombia, la Alcaldía Mayor de Bogotá ha desarrollado incentivos para empresas que construyen paz en Colombia: ‘Premio emprender paz. Inicia la quinta versión del Premio Emprender Paz: la apuesta empresarial, dirigida a organizaciones que desde su actividad empresarial contribuyan a la paz en Colombia’. Todos sabemos que ese país tiene un porcentaje altísimo de criminalidad, al igual que Venezuela y Brasil, entre otros.

Con estos ejemplos buscamos motivar a los actores sociales emprendedores, con el propósito de que, como parte de la política criminológica, el Gobierno panameño reproduzca lo que se está desarrollando en el país vecino, dando incentivos a las empresas que apuesten a este proyecto.

Es conveniente capacitar al Grupo Social Comunitario en temas como Criminología, Desarrollo humano, comunitario y habilidades sociales y democráticas, finalmente en Métodos Alternos de Resolución de Conflictos, para lograr una mejor convivencia, tolerancia y paz social, del control social formal e informal y lograr minimizar la problemática delincuencial, trasladando a la comunidad los instrumentos que contribuya a instaurar la convivencia pacífica en la sociedad, mejorando la calidad de vida.

Solicitamos la formación y capacitación de los participantes con sus respectivas dietas como incentivos. El propósito del grupo social comunitario es que Construyamos la CULTURA DE PAZ y el DESARROLLO humano y comunitario desde nuestras Comunidades, incentivando públicamente el trabajo del grupo o la comunidad, motivando al trabajo, el desarrollo comunitario, dirigiendo y orientando sobre las tareas comunitarias.

Deseamos que este proyecto se convierta en una realidad en San Miguelito, con la finalidad de darles oportunidades a estudiantes y profesionales del área de Criminología, Turismo, Trabajo Social, Psicología, Sociología, Mediación, Negociación y Resolución de Conflictos. Que el recurso humano sea residente en el área, creando una infraestructura que permita el funcionamiento operacional y funcional, y así poder captar y evaluar de manera viviente los diferentes fenómenos sociales que se dan en cada uno de los corregimientos del distrito, como son la deserción escolar, la desintegración familiar, las jóvenes embarazadas, la prostitución clandestina con menores entre otros.

Juntos trabajemos a favor de la paz y la convivencia pacífica.

*ABOGADO, DOCENTE Y MEDIADOR.