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28 de Feb de 2020

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Genaro López

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Columna de opinión

Al cumplirse los cien días del nuevo Gobierno, tal como lo habíamos advertido, muchas de las promesas en materia de adecentamiento de la cosa pública, no solo indican que no se van a cumplir, sino que muchos de los problemas que supuestamente se atacarían, se profundizan, provocando mayor desconfianza y falta de credibilidad en el sistema y con un deterioro cada vez más marcado de la institucionalidad burguesa.

En cien días ni un solo político de alto nivel está procesado por los tantos delitos de corrupción y atraco al erario denunciados. En cien días, el presidente Juan Carlos Varela tiene que valerse de un Pacto de Gobernabilidad con el PRD, cuyo contenido real es desconocido por el pueblo, con el agravante de que su partido aliado hoy es controlado por los mismos que, por su cercanía al entonces presidente Ricardo Martinelli, se caracterizaron por hacer durante la gestión de éste una oposición cariñosa. Lo único que se ve de este pacto son los nombramientos en altos puestos de dirección que le otorga el llamado partido de Arnulfo al llamado partido de Omar.

En cien días, comienzan a salir los réditos a importantes grupos económicos que apoyaron su campaña electoral, con nombramientos, tal como quedó demostrado, por ejemplo, en las designaciones en el Aeropuerto de Tocumen y en la Dirección de la CSS. En cien días, Varela por interés propio y de otros e incurriendo en nepotismo, se ha visto obligado a ceder espacios a clanes familiares y económicos en puestos ministeriales y en el servicio exterior.

En cien días, el actual Gobierno y los grupos económicos que lo respaldan han presentado la misma propuesta económica neoliberal, con lo que se evidencia la continuidad de las políticas antipopulares del PRD y CD. El presupuesto que se ha presentado a la Asamblea confirma el continuismo del modelo económico.

En cien días, Varela, al igual que Martinelli, no rompe con el modelo de exclusión social y la concentración de la riqueza en 105 personas, mientras las demandas sociales de los sectores marginados siguen sin atenderse. Varela, al igual que sus antecesores, sigue apostando a la utilización mediática de subsidios, política que impulsan los neoliberales para rehuir el debate de la ausencia de democracia económica y la mala distribución de la riqueza.

En cien días, no se vislumbra un cambio significativo en la política ambiental del país. Se plantea que hay que respetar la seguridad jurídica de las empresas mineras, hidroeléctricas, a pesar de que éstas sean depredadoras del ambiente. Además, se levantó la restricción de construcción que tenía un proyecto en Coco del Mar, en las primeras sesiones del Consejo Municipal.

En materia social el pueblo sigue enfrentando las mismas vicisitudes, incremento de los precios de los bienes y servicios básico; desatención en los sectores de salud y educación; desalojos y falta de acceso al agua potable; pésimo servicio de transporte público; inseguridad ciudadana. En cien días del Gobierno de Varela, el pueblo sigue en las calles para que se atiendan sus demandas sociales y se respeten sus derechos humanos.

Tal como señalara Frenadeso, en su balance de los cien días: ‘Estamos ante la presencia de un Estado en franca descomposición, una institucionalidad maltrecha, que, con la presencia de un Gobierno sumamente débil, nos encamina hacia un tipo de Estado fallido, con una institucionalidad podrida, democracia putrefacta y falta de credibilidad en los poderes del Estado, como resultado de corrupción e impunidad desvergonzada de quienes nos gobiernan, a quienes no les importa que se sepa que son ladrones y que se venden a los grupos de poder económico, porque tienen la certeza de que nada les va a pasar; que es incapaz de atender las demandas básicas de la población, garantizar justicia, hacer valer la voluntad popular, y donde sus principales actores ninguno escapa del cuestionamiento público (autoridades, partidos, órganos del Estado, empresarios, medios de comunicación, jerarquías religiosas, etc.)’.

*SECRETARIO GENERAL DE CONUSI-FRENADESO.